dimecres, 24 de desembre de 2014

Entrevista a Aníbal Garzón (Claro que podemos Terrassa): "Podemos como vanguardia electoral deberá sumar fuerzas sociales y políticas para romper con ese bipartidismo conservador del Regimen del 78"

Aníbal Garzón (32 años) es hijo, sobrino y amigo de históricos militantes antifranquistas y anticapitalistas de Terrassa. Candidato de "Claro que podemos" a la secretaria General Municipal de Podemos Terrassa avalada por el equipo de Pablo Iglesias. 
 
 
En junio de 2014, se puso en marcha Podemos Terrassa, justamente, en uno de los barrios con un nivel de participación electoral de los más bajos de la ciudad y donde los efectos de la crisis se hacen más evidentes. En esa periferia urbana, más de 100 personas, asistieron a la primera reunión del Circulo Podemos de Terrassa.
Medio año después, Podemos Terrassa ha conseguido organizar un grupo de trabajo estable, tras un duro, constante, y eficaz trabajo. Pero no solo eso, sino que además ha conseguido animar a casi mil ciudadanos a inscribirse para participar en las decisiones del circulo. Pero es más, en las elecciones europeas del 25 de mayo, sin campaña electoral, alcanzó casi 4.000 votos lo que les sitúa a un paso de conseguir representación municipal.
Hoy hablamos con Aníbal Garzón (32 años), hijo, sobrino y amigo de históricos militantes antifranquistas y anticapitalistas de Terrassa. Licenciado en Sociología y en Estudios Internacionales e Interculturales sobre América Latina en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Magister en Cooperación Internacional con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), y actualmente está cursando el diplomado sobre Integración Regional en el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).
Garzón es sociólogo experimentado ha investigado y trabajado en los campos de la educación para el desarrollo, equidad de género, interculturalidad, comunicación, gobernabilidad y derechos humanos, además de ser consultor en temas socio-ambientales, culturales, de salud, y asesorías parlamentarias en la República de Chile. Sus actividades se han desarrollado en el estado español y en diversos países de América Latina y África (Angola, Bolivia, Ecuador, Perú, Venezuela y Colombia), además es activista de la información alternativa y candidato de CLARO QUE PODEMOS Terrassa (con el aval del equipo de Pablo Iglesias) a la secretaria General Municipal de Podemos Terrassa.
Aníbal, ¿Cómo valoráis estos éxitos organizativos y el apoyo humano y electoral recibido? ¿A que creéis que es debido este éxito?
La principal esencia de Podemos nace de un espíritu de disconformidad social con la gestión del sistema político y económico español actual que tiene su punto mediático con el movimiento 15-M. La corrupción, la violación de derechos sociales, el aceleramiento de leyes represivas, los incumplimientos de las directrices de la misma Carta Magna, y la conversión de un modelo de “Estado del Bienestar”, el cual se logró por las luchas sociales y barriales durante tantos años, a una estructura neoliberal de la “economía del ladrillo” fueron factores de esa disconformidad. Esta motivación de repulsa que empezaba a conocer los impactos de las privatizaciones por encima de los derechos colectivos, provocando un aumento de la desigualdad social, dio un cambio cualitativo transformando la disconformidad social en un proyecto de construcción política y ahí nace Podemos. Ya no solo era criticar en los barrios populares a los políticos, banqueros, grandes empresarios, ni tampoco votar a los partidos nacientes en el Régimen del 78, muchos de los cuales no solo estaban con las reformas de ajuste estructural sino que crearon estructuras burocráticas alejadas del pueblo, sino pasar a la acción e impulsar una estructura de nueva política que dijera no a la democracia representativa.
Por lo que muestran las encuestas, el potencial electoral de Podemos proviene, de la abstención, de los votantes del PSC (PSOE) y de ICV-EUiA y se localiza especialmente en los barrios populares de la ciudades de Catalunya, incluida Terrassa. Donde se empieza a oír hablar de política, no en las casas, sino en los bares, centros cívicos, culturales, escuelas fábricas… Eso significa, como pensamos algunos ¿Qué ha empezado una “revolución ciudadana” que se expresa en el terreno político y social?
La revolución ciudadana ha empezado diciendo No al neoliberalismo, No a la burocracia existente, No a la corrupción, No a las privatizaciones, No a la pérdida de soberanía, No al endeudamiento público por gasto privado, No al sistema financiero nacional,.. En el terreno político y social lo más importante de esta revolución ha sido pasar de la teoría a la práctica. No solamente decir No sino también hacer algo por el No. El 15-M, las Mareas Blancas, Marchas de la Dignidad 22M, luchas locales de impacto nacional como la victoria de los vecinos de Gamonal,… han sido acciones que han sido lideradas por la ciudadanía, no por partidos o sindicatos. Y justamente lo que ha sabido hacer Podemos es reorganizar estas luchas de protesta en un frente común que holisticamente unifica gran parte del malestar social contra el neoliberalismo. Podemos ha iniciado la revolución ciudadana dando motivación a los mismos ciudadanos como sujetos de cambio, como sujetos de poder, con el derecho a decidir su modelo político y social cumpliendo los parámetros de los Derechos Humanos.   
¿Cómo nos explicarías de forma sencilla el perfil sociológico de los militantes y simpatizantes de Podemos Terrassa?
El perfil social de los militantes y simpatizantes de Podemos Terrassa es muy variopinto, pero lo que une es un fin común de cambiar las estructuras políticas y económicas que son percibidas como injustas y obsoletas. Podemos principalmente se está constituyendo como un partido de masas, un partido que pretende aglutinar a la mayoría para unificar fuerzas contra la minoría, no en un partido tecnócrata ejecutado en despachos o seminarios, ni tampoco un partido que se cierra en símbolos. Actualmente el factor motivación hace que personas gente de edad avanzada vea a Podemos como un referente de las luchas de su pasado, gente de edad más joven como una estructura política que construirá un modelo más justo que les evite emigrar, personas que vean a Podemos como la organización que defenderá los derechos sociales, económicos y políticos como la vivienda, la alimentación, la salud o la educación,… En Podemos Terrassa toda esta gente cabe, no importa el nivel de estudios, la formación profesional, las visiones y opiniones con un margen humano, sino lo que importa es el interés de querer cambiar el modelo.
En una cena con Pablo Iglesias, hace un año, en Gasteiz, nos explicaba, a gentes de la izquierda independentista, su postura republicana y federal, así como su apoyo radical a los referéndums de autodeterminación, lo hacía reconociendo claramente su defensa de una nueva organización estatal democrática y respetuosa con los pueblos y naciones que compone el actual estado español, diciéndonos que él era partidario de esa nueva España. ¿Qué posición tenéis respecto a esta cuestión en Claro que Podemos Terrassa? ¿Y en Podemos Catalunya?   
En Claro que Podemos Terrassa, como candidatura al Consejo Ciudadano avalado por el equipo de Pablo Iglesias, defendemos la importancia de nuestro municipio no solo en los cambios locales, que son esenciales, sino también en lo autonómico y estatal. Terrassa es el cuarto municipio más poblado de Cataluña y el 24 del Estado Español, por lo tanto jugamos un papel político muy destacado en muchas funciones. En la función del modelo de Estado y el tema de los pueblos y naciones del actual estado español nuestra propuesta, definida en Claro que Podemos central, defiende una ruptura con la estructura estatal del régimen del 78. Esta ruptura, como partido que pretende potenciar la soberanía popular, está enfocada en que los ciudadanos y ciudadanos elijan qué modelo desean construir. Claro que Podemos Terrassa, situado en un municipio catalán, creemos que el Derecho a Decidir de un pueblo en el tema nacional y de determinación es lo legítimo tal y como indica el artículo 2 de los Derechos Sociales, Económicos y Políticos. Nuestra batalla aquí, más allá de lo que puede pensar Pablo Iglesias, no es sentirnos más españoles o más catalanes o con equidad, eso lo deciden los ciudadanos, nuestra lucha se basa en que existan estructuras democráticas para que un pueblo finalmente pueda elegir su destino con alegría y soberanía.
Sobre el tema de Podemos Catalunya dado que todavía no es una estructura oficial existente, ya que se formalizará entre febrero y marzo, la postura es inexistente. Actualmente no es mi competencia. Eso será visible cuando esté formalizada la organización a nivel autonómico. Lo que si que hay que resaltar es que los Derechos Humanos y el Derechos a Decidir serán dos pilares de este proyecto a nivel autonómico.     
Los Consejos Ciudadanos Locales de los círculos municipales con su respectivos Secretarios/as Generales, ¿Qué grado de autonomía tienen estos consejos locales de Podemos respecto a la organización autonómica y estatal?
Los Consejos Ciudadanos Locales de los círculos tendrán como principio esencial de autonomía crear su proyecto político en base a la participación ciudadana. No será Madrid, ni Barcelona, quien decida los pilares de Podemos Terrassa sino que serán los ciudadanos y ciudadanas que mediante sus esferas de participación darán las directrices de cual debe ser la política local. Claro que Podemos, en nuestra propuesta política de primarias, apostamos por la participación ciudadana como factor esencial de democracia participativa, construir un programa no desde arriba sino desde abajo.
Las “primarias” de la ciudad muestran la vitalidad de la organización, pues se presentan dos candidaturas al Consejo Ciudadano, la que tu encabezas, Claro que Podemos y la de Despierta Ègara. ¿Qué planteamientos políticos, organizativos e ideológicos defiende Claro que podemos Terrassa?
Las primarias tienen dos sentidos diferentes. El primero es la valoración de los miembros que se presentan. En Podemos a diferencia de otros partidos cualquier ciudadano y ciudadana podrá votar registrándose en Internet gratuitamente, esto hace que sea un partido de todos y todas. En nuestra propuesta Claro que Podemos intentamos, a pesar de nuestras limitaciones por no disponer de recursos materiales, dar a conocer cual es el perfil técnico y el compromiso político de los candidatos. En Claro que Podemos Terrassa hay una lista de 17 personas, con un secretario general de candidato, y al ser listas abiertas se pueden votar a las personas. Los ciudadanos deben conocer a los candidatos y candidatas. En nuestra lista, yendo como equipo compacto a pesar de ser listas abiertas, hemos apostado por una pluralidad extensiva de perfiles. Personas con experiencia en organizaciones vecinales, otros con constancia en luchas sociales, otros con implicaciones sindicales, perfiles con conocimientos en las competencias locales, especialistas en la realidad de los servicios de salud, del fenómeno migratorio e intercultural, especialistas en nuevas tecnologías,.. y un sin fin de competencias que valoran el trabajo en equipo. Como proyecto político se inspira en una hoja de ruta de los 3 próximos años. No venimos a presentar un programa político electoral municipal sino justamente la fase previa a esto. Presentar un programa político entre 17 personas de la candidatura y un grupo de colaboradores, en 3 semanas y en un despacho, sería volver a caer en el elitismo. Nuestro proyecto se enfoca en tres pilares: la democracia participativa, donde los vecinos y vecinas de Terrassa decidan el programa de Podemos Terrassa mediante asambleas barriales; la unidad popular, donde Podemos no sea un partido que mira sus siglas por encima de los intereses del pueblo sino que Podemos busque la confluencia con otras organizaciones políticas y sociales, además de ciudadanos individuales, para hacer una sumatoria de fuerzas de entidades con proyectos similares; y tercero, apostar porque el proyecto de Terrassa, como extenso municipio, se inspire en la política local, autonómica y estatal. Terrassa es un municipio clave.          
Qué nos podrías decir de los miembros de la Candidatura de Claro que Podemos de Terrassa, personalmente conozco algunos de ellos, son lo que diríamos “buena gente” y con experiencia en campos diversos, pero perdona que sea así de rotundo: neófitos en política. ¿Crees que justamente este hecho es un elemento innovador y positivo de vuestra candidatura?
Al igual que decía Aristóteles somos animales políticos, y cualquier persona hace política desde que se levanta hasta que se acuesta. La apolítica no existe, porque ser pasivo ya es hacer política de conformidad. Muchos de los miembros de Claro que Podemos no han hecho política en partidos pero si en organizaciones; desde vecinales, sociales, reivindicativas, o culturales. Que mucha gente no haya estado en ningún partido anteriormente es justamente porque no se sentían atraídos por sus discursos y sus acciones, y su repulsa ya era hacer política. El elemento innovador de nuestra candidatura es aceptar que tener más o menos experiencia política no cuenta sino que lo que cuenta es el compromiso y la dignidad, gente que ve la política como un interés colectivo y no un beneficio personal. En España hay mucha gente que ha hecho política burocrática toda su vida y finalmente han sido unos grandes corruptos y vividores, en nuestro equipo apostamos de que nadie de nosotros haga política institucional durante mucho tiempo, siempre tendremos nuevos neófitos. La supuesta experiencia muchas veces no es ser mejor sino menos humanos. La renovación es algo esencial de una verdadera democracia popular.
¿Qué diferencias crees que hay entre ambas?
Una de las principales diferencias es la apuesta de la conformación del Consejo Ciudadano. Nuestro equipo Claro que Podemos Terrassa, dado que cualquier ciudadano podría presentarse a título individual, apostamos por unificar un equipo implicado, con meses de trabajo en el círculo, con especialistas y asesores,… y de una propuesta de un equipo de 5 se constituyó un grupo de 17 (mas muchos colaboradores), el mismo que internamente y con consenso me eligieron como candidato a secretario. Nunca fue una decisión individual y personalista mi candidatura. A diferencia de nuestra estrategia estructuralista y moldeada colectivamente, desde mi punto de vista, la otra candidatura Despierta Egara hizo un comunicado abierto a la ciudadanía para que cualquier persona pudiera formar parte de la propuesta. Es decir, más que una propuesta comunitaria de gente de meses de trabajo y visión de equipo puede interpretarse como una suma de individuos. Nosotros al elegir el equipo de 5 que iniciamos el proyecto de primarias intentamos construir un equipo plural con gente de diferentes conocimientos y experiencias. Más allá de la diferencia metodológica en la construcción de las candidaturas, otra diferencia podría ser las hojas de ruta. Claro que Podemos Terrassa al disponer del aval del equipo de Pablo Iglesias sitúa al proyecto de Terrassa como una escena de cambio local pero de coordinación con otras propuestas a nivel de Cataluña y el Estado Español ya que muchas de las competencias trasvasan la municipalidad, y Terrassa es una localidad de una población extensa de 215.000 habitantes y su voto es de gran impacto en las elecciones autonómicas y estatales. 
Vivimos un momento político muy importante, se está poniendo en duda esa idílica transición española, ese régimen surgido del 1978, que ante la mayoría de ciudadanos de Catalunya, Euskal Herria y muchas otras autonomías y naciones del estado español aparce como totalmente agotado ¿Cuál crees que debería ser la salida de este atolladero histórico?
El principal punto de partido a este agotamiento de régimen del 78 es apostar por una asamblea constituyente, una asamblea donde no lo hagan otros “Padres” de la constitución sino las mayorías sociales, de abajo a arriba. En el 78 tras una dictadura militar de 40 años y cultura del miedo las demandas y las visiones políticas eran unas, en muchos puntos limitadas, pero hoy día no solamente por la violación de principios de esta Constitución sino por que gran parte de la población no votó esa Carta Magna es lógico revisarla. Uno de los temas a revisar es el caso de modelo de estado o las naciones. El tema particular de Catalunya, Euskal Herria, Galicia, o Andalucia, autoconsideradas como naciones pero no por la Constitución Española que las llama regiones, debe ser puesto en agenda de debate y en proceso constituyente, decidir los pueblos si quieren un estado federal, confederal, o los derechos de autodeterminación ya que es un principio de los Derechos Sociales, Económicos y Políticos de los Derechos Humanos que son la esencia actual de Podemos.
El año 2014 finaliza con unas políticas represivas y económicas innegablemente reaccionarias, de corte autoritario, políticas que el actual gobierno de la derecha nos impone con su mayoría absoluta (Ley Mordaza por ejemplo) que tienen como objetivo silenciar la protesta ciudadana ante los recortes sociales y de las libertades. ¿Cómo podemos frenar en el 2015-2016 estas políticas?
La frenada de estas políticas es asaltar a la institucionalidad. Los movimientos de protesta de los ciudadanos, las luchas sociales, los combates laborales, y otras acciones, no deben ser actos de protesta contra estas políticas represivas sino que con el surgimiento de Podemos deben pasar a una nueva estrategia; llegar al poder. Podemos actualmente por muchos sondeos es la segunda fuerza política si se celebrarán elecciones estatales, y la primera en muchas comunidades autónomas, y es solo el principio tras 7 meses de su existencia. Lo lógico es seguir con el crecimiento de Podemos y una buena estructura, con la gran biga estatal, la formalización actual de los círculos locales, y próximamente las autonómicas, y dando paso a paso para poder sumar más en las elecciones generales. Una de las hipótesis es que Podemos sea la primera fuerza política, pero sin mayoría absoluta, y se genere finalmente un pacto bipartidista entre PP y PSOE como sucedió entre socialistas  conservadores en Grecia. Este efecto no cambiará el panorama económico ya que seguirán las estrategias neoliberales del bipartidismo pero lo que si que cambiará será el juego político donde el PSOE y PP oficialmente se desenmascaran formalizando que son dos partidos políticos con un mismo programa. De esta manera la población tendrá más claro la dialéctica neoliberalismo y posneoliberalismo donde Podemos como vanguardia electoral deberá sumar fuerzas sociales y políticas para romper con ese bipartidismo conservador del Regimen del 78.     
El año 2015 será un año de elecciones, en principio sólo municipales, pero no podemos descartar que también sean autonómicas (Catalunya) e incluso estatales ¿Qué planteamientos tenéis respecto a ese ciclo que política de alianzas planteáis desde podemos?
Sobre el tema de las catalanas todavía no está conformado Podemos Catalunya, su estructuración en las comunidades autónomas se iniciará el mes de febrero después de establecer los Consejo Ciudadanos Locales. En principio según la propuesta de Pablo Iglesias que ganó la pasada Asamblea Ciudadana Podemos si se presentará, a diferencia de las municipales, con su nombre propio a las elecciones. Catalunya tiene un punto positivo y otro negativo para Podemos. El positivo es que si no hay adelantamiento de elecciones autonómicas catalanas hay más tiempo para que Podemos Catalunya pueda preparar el terreno para dar un fuerte salto institucional, ya que por ejemplo en casi todas las comunidades se celebran estas elecciones en mayo de 2015 y en Catalunya toca en 2016. Mientras, el negativo es que la dialéctica entre Catalunya y España en el debate nacionalista hace que Podemos debe estar preparado para ello y tener una posición muy clara ya que es fácil que cierta ambigüedad haga que algunos medios etiqueten erróneamente a Podemos de españolista o catalanista y finalmente el proyecto pierda cierta transversalidad, efecto que restaría votos. Podemos tiene un discurso claro con el derechos a decidir y los derechos humanos pero debe prepararse bien sobre como enfocar el diálogo y la soberanía popular en el tema de Cataluña. 
En Terrassa se está trabajando por una candidatura rupturista, estáis participando junto con la CUP, ICV, EUiA, Procés Constituent y Guanyem Terrassa en la preparación de la misma, ¿Cómo valoráis el trabajo desarrollado hasta el momento? ¿Crees que la candidatura debe romper con la vieja política local? ¿Qué es preciso cambiar en la política de nuestra ciudad?
El trabajo de confluencia política con ciudadanos, entidades y formaciones políticas está siendo de gran utilidad porque se están conociendo los puntos en común para poder realizar una sumatoria. El primer punto en común que se defiende es la ruptura con lo que Podemos etiquetó como casta, una clase política, por eso si hay confluencia todas las fuerzas quieren limitaron los cargos públicos políticos tanto en tiempo como en salario. A partir de ahí hay otras valoraciones como la transparencia, las auditorias ciudadanas a los cargos, y la defensa ética de derechos humanos como ruptura con el machismos, racismo, xenofobia, o la defensa del bien común. Una vez consensuado el código ético se inicia, como segundo punto, la construcción del proyecto político, ver las diferencias y las similitudes,  consensuando y debatiendo participativamente. Esta fase está por construir durante los siguientes meses. Hasta el momento hay participación de personas cercanas a ICV, EUiA, CUP, Proces Constituent, y Podemos, bajo el paraguas de Guanyem. Lo que hay que tener en cuenta que todo este proceso es una confluencia de ciudadanos y ciudadanas no una convergencia de partidos, por lo tanto es una estructura que ya de por si está rompiendo con la vieja política, no ser una suma de siglas sino una unidad popular con un objetivo común, el cambio político y social.
Para finalizar, Aníbal, por tu experiencia en los países de América Latina en especial en Bolivia, Ecuador o Venezuela. ¿Crees qué tenemos mucho que aprender de estos procesos de empoderamiento ciudadano? ¿Qué te parece el acuerdo histórico entre los EEUU y Cuba?
Creo que tenemos que romper con el sistema histórico eurocentrista del “norte enseña al sur” a que “el norte aprende del sur”. Justamente en América latina en los años 80 y 90 se insertó el modelo neoliberal de los Estados Unidos con el consenso de Washington que es justamente el que hoy se implementa en Europa, pero a finales de los años 90 y principios del siglo XXI nacieron modelos de gobierno, como en Bolivia, Venezuela o Ecuador, con proyectos posneoliberales. Modelos que están aumentando su inversión en educación y salud pública, a favor del desarrollismo nacional, el implementó de la producción interna y la soberanía o la nacionalización de recursos estratégicos, justo lo contrario que sucede hoy en el Estado Español. Mientras en estos países que dijeron no al neoliberalismo se reduce la desigualdad y crece las economías, España sufre todo lo contrario, crecimiento de coeficiente de Gini y una economía estancada. Así que para solucionar la crisis posiblemente España no tenga que mirar a la Troika o las recetas de la Unión Europea sino experiencias mundiales que están teniendo un desarrollo nacional y América Latina, con sus problemas y avances, puede ser un punto de mira por la similitud cultural.
Sobre el acuerdo histórico de Cuba y Estados Unidos parece que es un avance contra el ataque constante que ha tenido Cuba por parte de estados Unidos desde hace más de 50 años, pero esto no quiere decir que este conflicto asimétrico de carácter unilateral haya finalizado ya que para que se de un punto de equilibrio lo lógico es que Estados Unidos levante formalmente el bloqueo que ejecuta sobre Cuba a pesar de que toda la comunidad internacional, excepto Israel y las Islas Marshall, lo han denunciado. Entre las sugerencias está eliminar la Ley Hels Burton y la Ley Torriceli. Por lo tanto, hasta que Estados Unidos no acepte el creciente mundo multipolar y siga con su falsa hegemonía seguirá ejerciendo ese bloqueo a la isla y violando los principios soberanos. Todo país tiene derecho a su soberanía nacional y es parte del derecho internacional denunciar toda injerencia, una estrategia tan repetida por los Estados Unidos en Cuba que ha tenido un coste a la isla de más de un billón de dólares.

dijous, 17 de juliol de 2014

La Mancomunitat de Catalunya i Alfons Sala

La Terrassa del 1914 era una ciutat sotmesa pel caciquisme d’Alfons Sala i Argemí, un industrial i polític local, que havia estat capaç de convertir-se en el representant dels interessos de les classes dominants i d’una part de les subalternes terrassenques, des de finals del segle XIX fins al primer terç del segle XX.

La Mancomunitat de Catalunya serà un espai de confrontació política entre els interessos de l’estat espanyol, representat pels partits dinàstics de la Restauració  i els seus governs i el catalanisme conservador representat per la Lliga Regionalista. Un dels homes fonamentals en aquest enfrontament va se Alfons sala, el representant més destacat de la monarquia espanyola a Catalunya. Un home havia rebut la visita del rei i la família reial tant com a home públic i com a amic. 

La pugna que és dirimeix a Catalunya i a Terrassa, té una triple vessant: d’una banda la lluita pel poder polític entre les classes dominants d’obediència espanyola i les catalanistes; entre aquestes i el republicanisme en general i del catalanista d’esquerres especialment i; finalment entre els interessos del capital i els dels obrers representats per la CNT.

El cacic terrassenc, Sala, lluitarà contra tots a Catalunya i a la ciutat. Va sotmetre a les classes populars (amb dificultats creixents) i al nacionalisme conservador (des de 1899 fins 1917), fins ser derrotat per aquest. No serà fins l’arribada de la Segona Republicà que el catalanisme d’esquerres derrotarà la burgesia local, de la mà d’una aliança, controlada per ERC.
Sala volia fer a Catalunya o, almenys intentar-ho, amb el suport dels monàrquics catalans, el que feia a Terrassa, car considerava, que els interessos de la burgesia conservadora: regionalista o espanyolista, eren similars i només era una qüestió de clientelisme polític. Com va succeir a Terrassa, on la burgesia local, el va considerar capaç de garantir el desenvolupament econòmic –gràcies als seus contactes amb l’Estat, va ser trenta anys membre de les corts espanyoles– i la pau social, mitjançant la força ­­­–la que ell controlava: el Sometent o, les de l’Estat: guàrdia civil, exèrcit– o el paternalisme del cacic poderós, que gairebé tot ho podia aconseguir.

L’actitud de la burgesia catalanista va ser la de defensar l’ordre (si calia amb la repressió) com va succeir a: la Setmana Tràgica, la crisi de 1917, les vagues del 1919 o el pistolerisme del 1920-23. En això coincidia amb la resta de les classes dominants de Catalunya. La Lliga Regionalista només es plantejava assolir els seu objectius polítics de forma pactada i Sala coneixedor d’aquest fet va voler jugar aquest paper fins la dissolució de la Mancomunitat: intermediari entre España i Catalunya i, entre les dues faccions de la burgesia catalana. El fets, així o corroboren. 

Alfons Sala era favorable el 1904 a la primera proposta de Mancomunitat de Maura, el 1912, va ser president de la comissió del projecte descentralitzador de Canalejas i el 1913 i 1914 defensar, el decret Dato, car aquet no posava en perill el règim dinàstic sinó que li donava estabilitat. Sala intentava convertir-se en el punt d’unió entre les reivindicacions del catalanisme conservador i les elits polítiques i econòmiques espanyoles. Sala, des de la Direcció General de Comerç d’Espanya, defensà la proposta de creació de les zones franques, el 1915, al port de Barcelona, per facilitar les activitats industrials i comercials durant la Gran Guerra. Va actuar com a representant dels interessos de tota la burgesia catalana i en no aconseguir el seu propòsit va dimitir amb la gratitud dels regionalistes.

El punt d’inflexió entre salisme i regionalisme serà, el març de 1916, quan Prat de la Riba presentà el manifest “Per Catalunya i l'Espanya gran”. Que obria la porta a la participació en el govern d’Espanya. La funció d’intermediació de Sala podia considerar-se innecessària. Així l’Assemblea de Parlamentaris del 1917 ja no comptar amb el suport del salisme. La burgesia catalanista conservadora regionalista de la Lliga es convertí en la impulsora, amb el suport de la Mancomunitat i, sobretot, de l’ajuntament de Barcelona de la nova Catalunya. Una regió que havia d’esdevenir el motor de la política espanyola amb un projecte reformista, modernitzador en el terreny econòmic i polític que permetria l’autonomia regional. El resultat va ser la participació de dos catalans en el govern d’Espanya i l’inici d’una col•laboració amb el vell règim monàrquic. Cambó s’encarregava de la Catalunya “en fora” i Prat de la Riba de “la endins” fins la seva mort (1 d’agost de 1917). El 1918 i 1921, Francès Cambó formar part dels governs d’Espanya presidits per Antonio Maura, primer com a ministre de Foment i després de finances.

El febrer de 1919 es crearà a Barcelona, la Unión Monárquica Nacional, que representava el sector més dretà i unionista dels monàrquics catalans. El creador i president va ser el diputat i cacic del districte de Terrassa, Alfons Sala i Argemí, era un partit de de notables, sense base social organitzada que tenia com a president d’honor era el marques de Comillas. La UMN de Sala mai va aconseguir supera al electoralment la Lliga, ni tinguda en compte pel poder central, de fet a partir, del 1922, pel govern espanyol, Cambó i la Lliga eren una fracció monàrquica més, la qual cosa deixava la UMN de Sala fora del joc de partits i en via morta.

Però, Sala, no es rendia i durant la discussió de l’estatut elaborat pel govern (no el de la Mancomunitat), el febrer de 1919. era l’únic diputat català a la comissió dictaminadora i, la Mancomunitat li demanà que presentés el seu document, ell però, va presentar una proposició personal que demanava l’autonomia pels municipis i postergava la de Catalunya. Això, va ser considerat una traïció per part del catalanistes, més quan el dinàstics havien votat a favor del mateix a l’assemblea de la Mancomunitat. 
La col•laboració entre totes les forces conservadores des dels regionalistes fins als partits monàrquics durant el període, 1919-1923, fou molt gairebé total. Eren els anys de la lluita social (Vaga de la Canadenca, 1919)de de la brutal repressió policial i militar i del pistolerisme.
El cop d’estat de Primo de Ribera dels 13 de setembre de 1923 va tenir el recolzament d’Alfons XIII, el suport de la UMN –Sala va ser present a Barcelona la nit del cop, igual que Joan Lligué membre de la Lliga. Puig i Cadafalch president de la Mancomunitat mostra la seva adhesió i de la institució que representava al cop d’estat. Malgrat el decret, del 18 de setembre, que prohibia el català als documents oficials i l’ús de la bandera catalana, el dia següent encara el Consell de la mancomunitat fa un document d’adhesió condicional. La justificació posterior del president va ser bàsicament que sense el respecte a l’ordre establert que estava en perill imminent res es podia fer ni per la cultura ni per l’economia de Catalunya. La traïció des del punt de vista polític i històric, no es pas un fet excepcional, li va dir, a Josep Pla en una conversa durant la Dictadura. 

Els darrers mesos del 1923, el govern de Primo de Ribera, malgrat tot, semblava que no volia posar-se en contra el regionalistes conservadors conscient de la seva força i del suport que tenien a la societat catalana. Finalment, després de destituir a tots els diputats provincials i anomenar-ne de nous, va ser proclamar, el gener de 1924, Alfons Sala com a nou president de La Mancomunitat. En els seu discurs d’elecció va manifesta que ell va defensar la creació de la Mancomunitat de Catalunya i que actuaria amb moderació. L’objectiu seria aconseguir fer-se amb l’electorat no catalanista i, fins i tots del regionalista conservador i antirepublicà. La seva política tenia com a objectiu treure de les institucions publiques amb influència social i cultural als regionalistes de la Lliga. L’estat espanyol conscient de que la pervivència de que la institució, podia servir en el futur amb nous administradors per a utilitzar-la com a embrió de la voluntat autonomista catalana, va optar per dissoldre-la. El ressentiment de Catalunya era evident, com va explicar José Calvo Sotelo a Terrassa en un míting, explicant que ell s’havia oposat ala dissolució. Però de fet el seu Estatut Provincial promulgat el el 20 de març de 1925, era el que s’havia de utilitzar per dissoldre-la. Sala, després d’haver estat triat president de la diputació de Barcelona i de la Comissió Gestora del Serveis Coordinats de les quatre diputacions provincials, va veure com els seu col•laboradors ere vetats, pel General Barrera veritable home fort a Catalunya. La seva renuncia, el 25 de març de 1925, va posar punt i final de la Mancomunitat de Catalunya. El rei l’anomenaria posteriorment Comte d’Egara (1926) i el dictador, membre de l’Assemblea Nacional Consultiva (1927).

Terrassa va viure un gran canvi amb la Mancomunitat de Catalunya

La posició de l’ajuntament de Terrassa davant de la Mancomunitat de Catalunya reflecteix els canvis en el poder municipal i en la posició política dels diferents partits i organitzacions. Així, Alfonso Sala i els alcaldes salistes (Josep Garcia i Humet i Josep Ullés i Jover) vaN ser favorables a la institució fins 1917. Un any després, el salisme, perdrà l’alcaldia a mans dels catalanistes (amb el suport dels republicans), representats per Emili Soler i Anglada de l’Associació Nacionalista (1918-1922). L’aliança d’aquests amb els republicans es consolidarà i, entre 1922-1923, serà alcalde, Pere Salom i Morera, el suport d’aquest a la institució va ser total.

L’ajuntament salista presidit per l’alcalde Garcia i Humet, va felicitar a Alfons Sala (5 de juliol de 1912) per la seva tasca en favor del Projecte de Mancomunitat de Catalunya. I de nou, ara amb, Josep Ullés (22 d’octubre de 1913), acorda per unanimitat (salistes, republicans, radicals i sindicalistes) adherir-se al projecte de mancomunitats, organitzant el dia 24, una nodrida manifestació que acompanyà a l’estació, els representats de Terrassa a l’assemblea pro Mancomunitat. Finalment, el 8 de maig de 1914, un mes després de constituïda!, no dubtarà en demanar a la institució, el que la ciutat necessitava, que era el que aquesta volia oferir a tos els ajuntaments de Catalunya.


El que demanava l’informe municipal era:

-Enllaços de carreteres: El de la Carretera de Castellar amb la de Montcada perllongant el Passeig 22 de juliol; el de la Carretera de Castellar i la de Rubí, pel sud i la construcció del camí veïnal entre Rubí, Ullastrell i Viladecavalls.


-Regulació de les rieres de la ciutat: A l’entrecreuament entre la Riera de les Arenes i la carretera de Castellar i el desviament de la Riera de Palau per poneta.


-Recuperació del patrimoni cultural: Restauració del conjunt de les esglésies de Sant Pere.

-Millora de les comunicacions telefòniques: creant un enllaç entre tots els pobles del districte.

-Investigació agrària: Assaig de mètodes anti-calamarsa.


La relació de la ciutat amb la Mancomunitat va ser molt important, així, Josep Puig i Cadafalch va ser nomenat director de les excavacions de les Esglésies de Sant Pere (1 de desembre de 1917), quan ja era president de la Mancomunitat de Catalunya, per la mort, l’agost, del seu primer president, Enric Prat de la Riba. El seu treball va ser fonamental pel reconeixement del valor històric del conjunt i per l'elaboració i execució de diversos projectes de restauració.


La Biblioteca Popular de Terrassa, iniciarà el seu procés de creació, gràcies a l’impuls del terrassenc, Joan Vallès i Pujals, President de la Diputació de Barcelona i conseller de la Mancomunitat (febrer de 1919), les sobres començaren el setembre de 1920. Aquest donarà, el 14 de febrer de 1919, suport l’alcalde nacionalista, Emili Soler, quan l’ajuntament, per unanimitat, va reprovar l’actuació del diputat del districte Sala, acusant-lo d’actuar contra els interessos municipals i autonòmics; fet que va significar que els regidor saliste abandonessin el consistori. La instal·lació d’un camp d’experimentació agrícola a Can Guitar era altres del projectes dels ajuntaments de l’aliança entre nacionalistes i republicans (febrer 1920). El mes següent, el Banc de Terrassa fou nomenat banquer de la Mancomunitat (salvat de la fallida per la intervenció de Francesc Cambó i Alfons Sala).


Aquell mateix any, al mes de juny, els salistes, ara sota les sigles de UMN, voten a l’ajuntament en contra d'una proposició en defensa de la Mancomunitat. El pensionistes del municipis reberen, un ral diari, per un acord del consell de la Mancomunitat (1920). El nou ajuntament era presidit per un nacionalista més progressista, Pere Salom i Morera (1922-1923) aprovà per majoria, una proposta, reivindicant el dret de Catalunya a governar-se, com a condició prèvia a federar-se amb els altres pobles ibèrics.


La dictadura de Primo de Ribera portarà a la presidència de la Mancomunitat de Catalunya a Alfons Sala (6 de febrer de 1924) i el Consell, fins i tot, és reunirà a la seva finca de ca n’Amat, igual que feia amb el seu amic, Alfons XIII. Aquestes eren les pràctiques del socials de caciquisme. A Terrassa, la reacció fou molt dura entre catalanistes i republicans, a tall d’exemple aquests versos satírics: "El fals Judes de Keirat fou fill de mala raça, Li ha sortit competidor. És un traïdor de Terrassa".

La transició i la democràcia a Terrassa

La transició a Terrassa, com varem escriure a Combat per la llibertat, es desenvolupar entre la il·lusió i el desencís. Il·lusió per poder construir un nou món just i lliure, un cop derrotada la dictadura i, desencís per no poder fer-ho realitat malgrat les lluites i esforços de milers de persones durant el franquisme i la transició. Persones que no podem oblidar que patiren la repressió de la dictadura, en forma d’acomiadaments, detencions, tortures, presó, exili o mort.

La nostra, “Terrassa, la Roja”, que va donar testimoni de la voluntat d’un poble per bastir un nou món anirà desapareixent de l’imaginari col·lectiu i, només restarà en el cor de la minoria que lluità durant gairebé quaranta anys per trencar amb la vella ciutat burgesa i capitalista i construir-ne una popular, socialitzant i democràtica.

La Terrassa de la transició i dels primers anys de democràcia estarà marcada per una intensa lluita pels drets socials i nacionals, encapçalada per les CCOO  i sota la direcció del PSUC; pel treball unitari de les forces democràtiques antifranquistes, mitjançant els organismes unitaris; per una forta crisi econòmica, d’origen internacional però que afecta especialment a la industria (tèxtil); pel pas de la dictadura a la democràcia i per la desfeta del partit antifranquista per antonomàsia: el PSUC.  

La crisi econòmica terrassenca va deixar a milers de persones sense feina i sense il·lusions. La democràcia naixent no va poder millorar les condicions de vida de les classes populars de la ciutat, sinó tot el contrari: atur, manca d’habitatges, deficients serveis educatius o sanitaris va ser el llegat que la dictadura franquista va deixar.

La crisi econòmica és l’element fonamental que ens ajuda a entendre aquella Terrassa dels anys setanta i principis dels vuitanta. Però també la situació generada posteriorment. La recessió va afectar tot el teixit industrial de la ciutat, i va trencar amb uns anys de creixement caracteritzats per un model de producció que es sustentava en una utilització extensiva de la mà d’obra. Sens dubte, en aquesta crisi –amb un enfonsament particular del tèxtil– que expressa la fi d’un cicle econòmic, hi van incidir factors molt diversos com el preu de l’energia, l’esgotament del mercat interior, una estructura industrial inconsistent, l’augment del preu del petroli (1973) o la incertesa sobre l’evolució política i social del país. Però al costat d’aquests condicionaments externs, que expliquen una recessió econòmica tan considerable, segurament també hi hauríem d’afegir la deserció de molts dirigents empresarials, i una manca de relleu generacional en les tradicionals famílies industrials que no estaven disposades a continuar les activitats manufactureres típiques de l’economia terrassenca.

La immigració va ser el motor històric del creixement terrassenc i es la que va permetre l’augment continuat de la població activa que arribà a 63.852 l’any 1975. Però la recessió econòmica no es podia amagar i, així, el percentatge de persones amb feina va anar reduint-se, passant del 47,23% l’any 1970, al 39,64% del 1975 i al 37,2% el 1981. La crisi econòmica al final de la dictadura era evident, el mes de desembre de 1975 a Terrassa hi havia 3.222 persones a l’atur es a dir el 5,51%. Els anys següents encara van ser pitjors, i entre el 1975 i el 1981 el nombre de persones en atur no va deixar de créixer situant-se la taxa d’atur per sobre del 20%, en concret, el 1983 va ser del 25,7%. I el que es més greu, les persones que rebien ajudes per part de l’Estat a fi de pal·liar la seva situació d’atur va passar del 52,5% el 1980 a només el 26,4 el 1983.

Conseqüentment les condicions de vida dels i les treballadores empitjoraren, produint-se alhora una forta reducció de l’afiliació sindical. L’any 1978, CCOO tenia uns 135.000 afiliats, 68.000 el 1980 i no eren més de 23.000 el 1984. El sindicat de les CCOO que va ser el nucli dur i cor de la lluita antifranquista a Terrassa va esdevenir una ombra d’allò que havia estat, cal però no oblidar i reconèixer que la seva tasca en favor del drets dels treballadors, de la democràcia i d’una societat justa va ser fonamental perquè el regim no es pogués perpetuar i que la sortida que aquet podria haver desitjat no fos possible. Les vagues del final de la dictadura i dels primers anys de la transició aplegaren a Terrassa, malgrat la repressió a milers de persones (algunes de més de 20.000) i aquest efecte dissuasiu va garantir la inviabilitat del regim franquista malgrat no haver estat possible una ruptura democràtica profunda. 

La ciutat treballadora i combativa per excel·lència de la Catalunya antifranquista no va decebre i va deixar a les forces politiques hereves de la dictadura en la marginalitat absoluta, donat un triomf aclaparador a les forces netament democràtiques, en especial als comunistes del PSUC i al socialistes del PSC. Cal però recordà que al costat d’aquestes dades engrescadores apareixerà una nova realitat política: l’abstenció. Així, si a les primeres eleccions legislatives (1977) no van votar el 17,7% del electors, a les primeres municipals (1979) no ho va fer el 35,5 %. El desencís era evident sobretot entre les classes populars. No només es produirà l’abandó de les lluites laborals sinó també les de caire social i cultural. El moviment veïnal és l’exemple més clar ja que bona part dels seus dirigents s’incorporen a la política municipal i altres el deixen en considerar-lo superat per la nova forma de representació que són els ajuntaments democràtics.

Els fets evidents són que durant la transició passem de la preponderància, durant els anys seixanta i setanta, d’un moviment obrer (Comissions Obreres) com a nucli fonamental de la resistència antifranquista i depenent de les orientacions de les organitzacions comunistes (PCE o PSUC) a un altre de treball unitari on els canvis de posició dels partits polítics majoritaris de l’esquerra antifranquista (PSOE i PCE) van ser el resultat de la realitat existent i el reconeixement que per a ells i bona part de les seves bases militants i electorals que la sortida democràtica formal era suficient i que no calia res més que llibertat, amnistia i Estatut d’autonomia, com va quedar demostrat a gairebé tot l’Estat espanyol (excepte el País Basc) o a la nostra ciutat amb l’aprovació majoritària de la Reforma Política (1976) i la Constitució (1978). Malgrat les propostes d’abstenció o fins i tot boicot. El cicle de la transició estava definitivament tancat.
Les mobilitzacions obreres i populars a la nostra ciutat pels drets socials i laborals per l’estatut o per l’amnistia, juntament amb les produïdes a altres grans ciutats de l’estat van donar certa força als negociadors antifranquistes la qual cosa no va ser suficient per provocar la ruptura amb la dictadura i el seu hereus. Un cop més la realitat va fer-se evident i, si els partits van actuar amb la voluntat de defensar el pacte enfront de la ruptura, els resultats electorals de les eleccions de 1977 i 1979, els van donar la raó. Va ser el punt i final al procés de transició i el reforçament de la transacció (o pacte); només en alguns llocs les lluites socials i polítiques no controlades pels aparells de CCOO i PCE-PSUC es van estendre durant alguns anys més.

Els darrers anys de la dictadura, la lluita aferrissada de les classes populars terrassenques va ser capaç encabir, sumar i engrescar a molts sectors socials, politics, econòmics i a les seves organitzacions. Així la política unitària portada a terme pel PSUC va permetre la creació de l’Assemblea Democràtica de Terrassa (1971) on estaven representat totes les organitzacions democràtiques antifranquistes. Posteriorment un cop assolida la democràcia formal després de les eleccions legislatives de 1977, es creà un organisme unitari de lluita contra la crisi: la Carta de Terrassa impulsada pels sindicat –especialment CCOO- i els partits politics i, a la que es sumaren empresaris i finalment l’ajuntament franquista. Era la Terrassa del consens i el pacte que substituïa a la combativa. En aquestes primeres reunions no va faltar cap sindicat, partit o associació. De tota manera la resposta de les classes populars davant la recessió, va ser d’una banda l’adaptació, és a dir, incorporar-se a l’economia submergida o retornar vers els llocs d’origen; altra treballar en condicions cada cop més injustes i per últim, una minoria, va optar per organitzar-se al marge de les grans forces politiques i sindicals. Així apareixerien les lluites autònomes de la classe obrera terrassenca, lluites al voltant de la situació d’atur de molts obrers industrials que havien combatut durament contra el franquisme al si de diferents organitzacions sindicals i que en iniciar-se la transició es trobaren sense feina o un lloc per viure, i sense cap expectativa de transformació social en benefici de la classe treballadora. A Terrassa l’organisme unitari i assembleari aparegut va ser la Asamblea de Parados i la Asociación de Trabajadores por una Vivenda Digna. Aquestes organitzacions s’enfrontaren a les posicions dels sindicats majoritaris (CCOO) i realitzaren tot un conjunt de protestes i accions de nou tipus i molt espectaculars (ocupació d’habitatges, aprovisionament d’aliments als grans centres comercials, ocupació de l’ajuntament, tancaments, vagues de fam i acampades en el centre de la ciutat,...) que finalitzaren en acabar la dècada dels setanta.

El triomf electoral de la UCD (reformistes franquistes) a les dues eleccions generals (1977 i 1979), i la conversió del PSOE en el partit més important de la vida política nacional malgrat ser absolutament minoritari durant els anys de les fortes lluites obreres va ser el principi de la fi del PCE-PSUC que va quedar reduït a la mínima expressió, ja que tots els anys de lluita no van ser recompensats amb uns bons resultats electorals. El PCE-PSUC va obtenir, el 1977, un 9,3 % dels vots a tot Espanya i un 18,3 % a Catalunya. La desfeta posterior va ser gairebé total, i en les eleccions del 1982 només va obtenir el 4% a Espanya i el 4,6 a Catalunya. El desencís d’una part de la militància del PSUC va significar –juntament amb altres situacions com la forta embranzida del projecte socialista (vot útil)– la desfeta d’aquest partit durant molts anys, tant a Espanya com a Catalunya i a Terrassa. La crisi va ser el resulta de dues formes de veure el partir i la lluita pel socialisme: una netament reformista oberta i moderna i altre més ortodoxa i lligada als principis històrics del marxisme. El resultat a la nostra ciutat va ser l’arribada al poder dels socialistes de la mà de Manuel Royes (PSC), que guanyar les primeres eleccions municipals (1979) per un marge molt petit de vots. Després d’haver estat el partit més votat i el que més patir i lluitar per tal de destruir la dictadura franquista.

La cultura de la transició reflectir la realitat d’aquells anys d’il·lusió i d’activisme i voluntarisme que donar origen a tot un conjunt de grups activitats i moviments que s’afegien als existent i que radicalitzaven les seves propostes culturals i que tenien la voluntat de fer arribar a la ciutadania i, en especial al joves la cultura critica del moment (encara recordem el cicle de cinema per alumnes de BUP, amb pel·lícules com Galileo Galilei o Temps moderns organitzats per pedagogia de l’espectacle. El final del procés seran els anys del desencant per molts dels activistes que veiem com les institucions tendien a fer una utilització interessada de la cultura i, no només l’administració publica (ajuntament) sinó també privades com en el nostre cas, la Caixa de Terrassa. Intervenir en el món cultural donava prestigi, modernitat i progrés però la realitat era que la cultura s’anava allunyant del seu origen popular i es convertia en un altre element d’inversió econòmica i d’imatge corporativa.

La crisi econòmica va fer estralls en les activitats culturals, així en finalitza la transició desapareixerien: el Cine-Club, la Jazz Cava o el Retaule Artístic de Terrassa. De tota manera la ciutat va saber mantenir aquestes activitats amb noves propostes organitzatives fins als nostres dies.

Com a conclusió, podem dir que els moviments socials antifranquistes, malgrat que no van poder destruir la dictadura, van ser un element cabdal per entendre el resultat de la transició. La sortida democràtica formal homologable amb la resta dels països europeus no tenia per què ser el punt d’arribada de la transició, i el resultat podia haver estat un altre, més progressista o més conservador. I si el final va ser el que tots coneixem va ser gràcies a l’acció dels antifranquistes, bàsicament el moviment obrer i, evidentment, si no va arribar més lluny pel que fa a l’organització política de l’Estat (república) o des del punt de vista social i econòmic va ser per la seva pròpia debilitat.

.

L’antifranquisme terrassenc entre la il·lusió i el desencís


La negra nit franquista, forma que pren el nazi-feixisme a Espanya, arriba després d’un salvatge genocidi i d’una brutal destrucció dels béns materials que garantien la vida. Però continuarà tenyida de sang i misèria. Així, a la fam, les malalties i la mort per les dures condicions de vida patides per les classes populars, caldrà afegir-hi els consells de guerra, les tortures, la presó, el desterrament, els afusellaments o l’exili.

La dictadura feixista del general Franco, que és mort i destrucció, tenia com a objectiu cabdal destruir l’esperança de tornar a viure en democràcia i llibertat. Per assolir aquest principi no dubtà al llarg de prop de quaranta anys a continuar assassinant o reprimint qualsevol intent de lluita per recuperar les llibertats democràtiques i nacionals de Catalunya.

Però la voluntat de lluita del poble treballador –unes vegades clandestina i d'altres obertament pública– resistirà la maquinària propagandística i repressiva del règim franquista, pagant-ne però un preu elevat.

La dictadura s’anirà adaptant als nous escenaris internacionals i modificant aparentment la seva fisonomia, però no deixarà mai d’actuar de forma ferotge contra qualsevol oposició. Ser antifranquista, de veritat, com ho van ser al llarg de tota la dictadura els homes i dones del PSUC, no els sortia gratis, ni a ells ni a les seves famílies. Terrassa va ser una les ciutats que més va patir aquesta repressió, i més de cent persones foren processades pel feixista Tribunal d’Ordre Públic (TOP).

Dures condicions de vida
 
Una constant de tota la dictadura serà la lluita contra les dures condicions de vida i treball, pròpies de la dictadura. Lluitar per llocs de treballs sans i segurs, salaris dignes, o per l’accés a l’habitatge, l’ensenyament o la sanitat, eren considerades accions subversives.

Els empresaris denunciaven els antifranquistes per tal de garantir els seus beneficis, i perquè els serveis repressius, tant de falange com de les Forces de Ordre Públic (Policia o Guardia Civil), aturessin durament les protestes o vagues.

La vaga del 1951
 
A partir de l’any 1946, petits nuclis inicien la resistència antifeixista. Així, comencen a aparèixer cèl·lules clandestines del PSUC, la CNT, el Front Nacional de Catalunya o un petit moviment de dissidència catalanista i catòlic. Les primeres accions de carrer van ser la vaga del 1951 i la de les Bicicletes del 1956 que demanaven augment del salaris i la reducció de la jornada laboral i dels preus dels productes bàsics.

El PSUC és el cor de la protesta i és capaç de vincular reivindicacions socials i laborals.
La riuada del 1962 va significar l’aparició d’una aliança antifranquista, que intentarà combinar tres formes de lluita: la clandestina, la pública de carrer i la institucional (municipalisme democràtic i infiltració sindical). La nova oposició estarà formada pels comunistes (en menor mesura per altres forces), els capellans obrers i certs sectors de la democràcia cristiana catalanista.

Aquesta aliança significarà l’aparició d’un moviment obrer de base, format per comissions d’obrers, les Comissions Obreres (CCOO), també d’un fort moviment veïnal i d’un municipalisme capaç de derrotar els representants de la dictadura en dues ocasions (el 1967 i el 1972).

L'octubre del 1967
 
El punt d’inflexió de la lluita antifranquista terrassenca es va produir amb la manifestació del 27 d’octubre del 1967, quan per primera vegada els obrers no retrocedeixen davant de la repressió, sinó que s’hi enfronten.

L’oposició antifranquista creixerà. Així, al marge del PSUC i les Joventuts Comunistes (JC), sorgiran nuclis socialistes vinculats al FOC (Front Obrer de Catalunya) i activistes sindicals sorgits de l’obrerisme cristià (JOC i HOAC), amb els comunistes del PSUC i altres les CCOO. Finalment, a les acaballes dels seixanta es crearà el primer organisme d’unitat democràtica, la Comissió Cívica.

Malson per a les autoritats
 
La lluita antifranquista esdevé un malson per a les autoritats franquistes locals i la ciutat es coneguda amb el sobrenom de «Terrassa la Roja». La repressió no s’atura però encara menys la solidaritat. La societat s’organitza per ajudar els detinguts, els presos i les seves famílies amb el Comitè de Solidaritat de Terrassa.

La gran eclosió de l’antifranquisme es produirà en els anys setanta. L’hegemònic PSUC veu aparèixer una extrema esquerra molt fragmentada (PCEi, Bandera Roja, LCR, PORE, PTE, ORT). Alhora que es dissol el FOC, reneix la CNT, arribada la lluita armada de la mà del FAC (Front d’Alliberament de Catalunya) i es constitueixen tot un conjunt de moviments socials de caràcter juvenil, ecologista, feminista, estudiantil, etc.


El 1971 es constitueix l’Assemblea Democràtica de Terrassa, abans i tot que l’Assemblea de Catalunya, com a organisme antifranquisme unitari i de consens, format per partits polítics, sindicats, associacions de veïns i també diferents moviments socials i personalitats de tot l’espectre polític democràtic egarenc, des del PSUC (Roc Fuentes) fins a UDC (Joaquim Badia).

Una profunda crisi social
 
La fi de la dictadura va deixar la ciutat de Terrassa submergida  en una profunda crisi econòmica, social i política.


El debat entre ruptura o pacte va solucionar-se amb la celebració de les denominades “cumbres” (cimera) i la Carta de Terrassa, un pacte impulsat pels sindicats i partits polítics per exigir al govern mesures urgents contra la crisi. La ciutat, malgrat tot, es mobilitza per les llibertats democràtiques i pels drets socials, laborals i nacionals de forma multitudinària (manifestacions i vagues obreres, Marxa per la Llibertat o Diada de l’11 de setembre del 1976). Així, al costat del crit de “Llibertat, Amnistia i Estatut d’Autonomia”, hi trobem les reivindicacions dels aturats o dels obrers sense habitatge.

Els patiments dels lluitadors antifranquistes terrassencs que arriscaren llibertat, patrimoni, família i vida es concreta en un règim de llibertats que per a molts d’ells no era suficient, ja que tornava a deixar a la majoria, els treballadors, en unes condicions de treball i vida deplorables. Un fort desencís creixerà en els antifranquistes, que volien una democràcia social i nacional més avançada, en veure la ciutat fortament colpida per la crisi econòmica i sense cap tipus de suport.

La societat terrassenca i la democràcia encara tenen un deute històric i un exercici públic de reconeixement amb els lluitadors antifranquistes, que ho arriscaren tot sense demanar res.

La Terrassa franquista contra el poble i la democràcia.

Terrassa és filla de la indústria i la immigració –com Catalunya– i ho és en una relació dialèctica, que generarà fortes contradiccions entre una burgesia caciquil i explotadora i una classe obrera que lluitarà per recuperar els drets usurpats pel cop d’estat franquista.  El creixement demogràfic i econòmic, juntament amb la lluita de classes, col·locarà a la ciutat en el mapa econòmic i polític de l’Espanya franquista.

La burgesia industrial terrassenca, nucli central de la classe dominant, bastirà un nou món, així al llarg del segle XX iniciarà uns canvis tecnològics transcendentals que milloraran la producció, incrementaven la productivitat i lògicament els seus beneficis. La producció de llana regenerada, el pentinatge i la filatura d’estam, amb productes de alta qualitat; donaran pas a la diversificació industrial, el gènere de punt, la construcció de maquinària tèxtil, la de components elèctrics gràcies a l’energia elèctrica, convertint la vella Ègara en una de les grans fàbriques de Catalunya i Espanya. 

Per garantir aquesta expansió calien recursos financers, humans i noves institucions de caire econòmic i polític. Així va néixer un important sector bancari (Caixa d’Estalvis de Terrassa o el Banc de Terrassa), una escola superior d’indústries dedicada a la formació de tècnics tèxtils, però noves institucions (Cambra de Comerç o Institut Industrial de Terrassa). La burgesia terrassenca, recolzada pels gran propietaris, mostrarà una extraordinària endogàmia que la convertirà en un cercle tancat i cohesionat de unes poques famílies; sotmeses i alhora representades políticament per Alfons Sala i el salisme, que fen gala de terrassenquisme defensava llurs interessos privats i de classe, recolzat en un paternalisme reaccionari, monàrquic, anticatalanista i catòlic. La burgesia local tenia però, un objectiu de molt més ambiciós, volia influir en la promulgació de lleis que afavorissin llurs interessos (el manteniment dels aranzels, proteccionisme o legislació laboral), i això ho va fer des de Madrid on sempre va tenir una important presència.

La burgesia industrial controlarà el poder polític municipal, situant als seus homes a l’ajuntament, però les decisions transcendentals es prendran sempre en petits cercles empresarials. Políticament el salisme, anirà apropant-se a posicions filofeixites, així, Sala serà a Catalunya l’home del Bloque Nacional de Calvo Sotelo, defensant la unitat d’Espanya, la jerarquia, el corporativisme y catolicisme. La derrota de la república democràtica permetrà el retorn de la burgesia al poder, recuperaran les seves fabruiqesu en bon estat i preparades per a la producció. El nou regim li va retre homenatge i reconeixement públic abans de la seva mort, el 1945.

La burgesia terrassenca havia demostrat el rebuig a qualsevol possibilitat d’acord amb els treballadors des dels temps de Junta Local de l’Institut de Reformes Socials. El recurs al força, sigui del Somaten o mitjançant els Sindicats Lliures que ella controlava o amb el suport de l’exèrcit com en els cops d’esta de Primo de Ribera o Franco mostraven el seva naturalesa antidemocràtica. La dura repressió exercida per la Falange d’Emili Matalonga era acceptada per tal de garantir el seu poder, posat en perill durant el període republicà. La comparsa feixista era això, malgrat alguns del seus membres no fossin conscients, el poder real restava de nou en els que sempre havien manat a la ciutat.

La riuada del 1962 deixa al descobert la brutalitat i la inhumanitat de la societat capitalista, de la dictadura franquista i del poder local. La nova forma d’enriquiment de la burgesia era l’especulació urbanística, facilitada pel més radical, inhumà, criminal i interessat laissez faire de les autoritats de la dictadura els veritables responsable de la tragèdia.

Terrassa era una ciutat en construcció –havia passat, dels 45.081 habitants del 1940, als 161.679 del 1975– i un espai d’especulació però alhora també d’una forta conflictivitat, el control social ja no era tan senzill. El bloc de poder salista s’anava debilitant, els grans empresaris fugen cap Barcelona, Terrassa és el lloc on està la fabrica, però no un espai de relacions socials d’alt nivell. La crisi del tèxtil posarà punt i final al vell salisme. Però la burgesia anirà fent un nou camí ara de la mà de l’Opus Dei, així l’alcalde Josep Clapes representa l’inici del canvi, que es consolidarà amb Josep Donadeu. Els vell bloc salista s’integrarà, en bona part, en aquest grup polític religiós que controlarà part del poder des dels anys seixanta a Espanya. De tota manera les institucions empresarials terrassenques continuaren essent decisives en les politiques locals desenvolupades, no serà fins la caiguda del regim franquista que aquest bloc de poder perdrà la seva capacita d’influència i apareixeran noves formes de relació entre el món empresarial i el poder democràtic. Relacions complexes i difícils d’harmonitzar, car uns defensen interessos privats i els altres els de tota la societat.