dijous, 29 de desembre de 2016

Manel Márquez, fundador de Kaosenlared.net: “Defendemos un periodismo de información y opinión, pero también de guerrilla”

Entrevista a Manel Márquez, fundador de "Kaosenlared" y ponente en la Escuela de Verano de los Campamentos Dignidad
“Defendemos un periodismo de información y opinión, pero también de guerrilla”

Enric Llopis (Rebelión)


“(Genocidio silencioso del capital) Cerca de diez personas mueren al día intentando llegar a Europa”; “Podemos se opone a que la ley encubra, previo pago, a los defraudadores fiscales”; “La CUP hace públicas sus listas electorales de cara a la convocatoria del 27-S”; “La juventud andaluza, contra el requisito de las peonadas” (comunicado del Área de Juventud del SAT)… Son algunos de los titulares destacados del periódico digital Kaosenlared el 26 de agosto. El colectivo editorial selecciona las noticias desde un punto de vista “anticapitalista”, “de izquierda plural” y “unitaria”. Más aún, consideran –desde que se fundara la publicación en 2001, con el precedente de Radio Kaos en 1986- que los medios de comunicación pueden ser “instrumentos de lucha de clases”. Kaosenlared se subtitula “Información contrahegemónica para el cambio social”. Además de los apartados de “América Latina”, “Territorios” (Estado español) o “Secciones” (análisis de la comunicación, antifascismo, barricada gráfica, audiovisual o derechos de los animales), el periódico dedica un espacio a la “libre publicación” de lectores e informadores. 
Fundador de Kaosenlared hace quince años, Manel Márquez permanece hoy en un segundo plano. Continúa trabajando como profesor de Historia en un instituto de secundaria, mientras elabora una tesis doctoral sobre Sant Adrià de Besòs, industria e inmigración. Manel Márquez, militante de las CUP, se define en su blog como “anticapitalista”, “ecologista”, “pacifista” y “demócrata”. En Kaosenlared, afirma, “hay una parte en la que hacemos periodismo de información-opinión, pero otra muy destacada de combate y guerrilla. El docente y comunicador ha publicado (sólo o en colaboración) varios libros y artículos sobre historia social, económica y obrera en el ámbito local. Por ejemplo, “Combat per la llibertat. Memòria de la lluita antifranquista a Terrassa (1939-1979)”; “Història Social de Sant Adrià de Besòs. Volumen III. La transformació del territori. La producció de l’espai urbà a Sant Adrià de Besòs, 1910-1940” o “Història Social de Ca N’Anglada: el moviment veïnal 1950-1955”.
-En una mesa redonda sobre “Crisis económica, crisis europea y crisis de régimen” (Escuela de Verano de los Campamentos Dignidad de Mérida), has afirmado que, al contrario de lo que a veces se piensa, mucha gente tiene conocimiento de las injusticias que genera el capitalismo…
-Creo que hay una buena parte de la gente que sabe perfectamente cómo funciona este sistema. Es consciente de que nos encontramos en unas condiciones determinadas de existencia, que son el resultado del capitalismo. Es más, saben que las condiciones de vida -infrahumanas y miserables- del tercer mundo son el resultado de la explotación de nuestros países sobre los pueblos del Sur. En las grandes ciudades, en los lugares donde ha habido activismo político y social (hablo también por mi experiencia como profesor en Terrassa, Sabadell o Santa Coloma), buena parte de la población lo sabe perfectamente.
-Si la “gente común”, no militante ni activista, es consciente de las desigualdades e injusticias que produce el capitalismo, ¿cuál es la función de los medios de comunicación “alternativos”?
-Una cosa es que la gente sepa que esto es así, pero los medios de comunicación hemos de ofrecer el contexto. Cuando alguien dice que el capitalismo es un sistema de explotación, el trabajo del historiador consiste en, humildemente, afirmarlo, pero también explicarlo. Aportar los datos históricos y contar los hechos para justificar esa explicación. Los medios de comunicación también deben dar la información y explicar el porqué de esas informaciones.
-¿Qué etiquetaje prefieres: “medios alternativos”, “prensa independiente”, “contrainformación”…?
-En Kaosenlared empezamos con la “contrainformación” anticapitalista, después se planteó el debate y comenzamos a hablar de “información alternativa”. Hoy simplemente nos referimos a un medio de información al servicio de las clases populares. Pero al principio, hace quince años, empezamos con la guerrilla informativa y una especie de “agit-prop”. El titular contundente, la fotografía provocadora y una entradilla con sustancia, en un tono bastante irónico y ácido, con un toque de agresividad alto e ironía dura.
-¿Se mantiene hoy el modelo?
-Creo que ésta fue, y continúa siendo, la identidad de Kaosenlared. Es un periodismo más de combate y guerrilla, pero que en mi opinión no falta a la verdad. Cuando comenzamos fueron años muy duros. Una cosa era Rebelion.org y otras páginas, con un contenido más informativo, analítico y de opinión más elaborada, y otra cosa era el periodismo de guerrilla que hacía Kaos. Eso le llevó a convertirse, y continuar siéndolo hoy, el medio de comunicación “alternativo” más leído en el estado español. (En el inicio de la campaña solidaria de apoyo en Werkami, en diciembre de 2013, Kaosenlared aseguraba contar con una media de 45.000 visitas diarias y “picos” de 90.000. Nota del entrevistador).
-¿Qué espacio se le reserva a la información en sentido estricto?
-La idea de Kaosenlared es dar información sobre diferentes aspectos de la realidad en las secciones y en el apartado de “territorios”. Pero también contamos con un espacio para la comunicación de las actividades de los movimientos sociales, el debate político y la opinión. Se incluye el audiovisual y las nuevas tecnologías, también la “barricada” humorística.
-¿Cuál es la diferencia entre Kaosenlared y otros medios de comunicación “alternativos”?
-Básicamente, creo que la diversidad de personas que publican en la página web. Por ejemplo, desde planteamientos abiertamente libertarios hasta otros en torno a Podemos o la CUP. Hemos sido una página web anticapitalista, que ha dado voz a todas las corrientes del anticapitalismo: desde las moderadas, hasta las más radicales. Además de la heterogeneidad, está el compromiso del medio. Kaosenlared ha dado la cara por todas las luchas, que a veces en otros espacios no se entendían. Por ejemplo, el apoyo a las luchas sociales en el País Vasco y Cataluña. Cuando se ha criminalizado a la izquierda abertzale, hemos estado allí defendiéndola. También cuando se ha criminalizado a los movimientos sociales en Gamonal o al movimiento Okupa. Hemos estado los primeros en las luchas, y eso nos ha supuesto estar siempre en el disparadero. Cubrimos, en la página web y las redes sociales, el pasado mes de julio la Acampada de Sol (Madrid) contra la Ley Mordaza, que a los 18 días fue desalojada por la policía, en la que estuvieron 30-40 personas y algunos días cien.
-¿Cuáles son, a tu juicio, los principales retos a los que se enfrentan los medios independientes?
-Los mismos que teníamos hace quince años: llegar a la gente. Las cifras que ha alcanzado Kaos no están mal, y se han conseguido con muy pocos recursos. Pese a ello, la influencia continúa siendo poca. Pero la gente conoce la página. Yo siempre decía: que cualquier persona con acceso a Internet pueda entrar en Kaos, que a la gente le aparezca en los “buscadores”. Mucha gente no entra directamente a la página pero la conoce.
-¿Entre los desafíos incluirías, además de ampliar las audiencias, la profesionalización de los periodistas?
-Eso es fundamental. Al principio, el “núcleo duro” de Kaosenlared lo formaban historiadores, profesores y filósofos, entre otros. Los periodistas eran una parte más de la página web, ahora no ocurre lo mismo. Por ejemplo, Diana Cordero es psicóloga y periodista. Es importante que sean periodistas y que fueran personas “liberadas”, pero no encontramos los mecanismos para conseguirlo. Lo hemos intentado mediante la publicidad (sobre la que establecemos potente filtros) y las campañas específicas de ayuda a la página web. En la última campaña de apoyo al portal, que se inició en diciembre de 2013, conseguimos 12.600 euros. Contamos asimismo con 163 suscriptores, que aportan cuotas desde 36 euros anuales. Creo que en los medios de comunicación en Internet hace falta un núcleo de periodistas, profesionales, con sus ingresos y condiciones laborales óptimas.
-¿Consideras necesario potenciar la colaboración entre los medios “alternativos”? ¿Cómo son actualmente las relaciones entre los medios de comunicación independientes?
-Hay una buena relación, pero la colaboración es muy pequeña. Es algo que hemos hablado siempre, aunque al final resulta muy difícil. Sin embargo, todos hemos actuado solidariamente en el caso de Boro, periodista de La Haine detenido el 29 de marzo de 2014 en Madrid mientras cubría la manifestación “Jaque al rey”. Más de un año después le llegó la notificación de apertura del juicio oral. El fiscal pedía para Boro dos años de prisión por el delito de atentado a la autoridad y otros dos años por cada delito de lesiones a dos policías. Pero a la hora de trabajar juntos cuesta mucho, porque somos colectivos diferentes y dispersos. Una cosa es Rebelion.org, con noticias más de reflexión y contenido; La Haine es otra manera de ver la información. Por otro lado, Kaosenlared es una mezcla de Rebelion.org, La Haine e Indymedia. Diagonal hace básicamente periodismo… Nosotros hacemos periodismo, porque en Kaos hay periodistas, pero de “guerrilla”.
-¿Y en cuanto al periodismo de investigación?
-Lo que más hemos trabajado son los artículos de opinión, las entrevistas y las crónicas. El periodismo de investigación no lo hemos trabajado, y hay que hacerlo. Lo que Kaos ha hecho siempre es visibilizar trabajos de investigación de otros medios. Por ejemplo, los textos de los compañeros de Ahötsa o Apurtu.org, que terminaron cerrándolo. Al compañero Miguel Ángel Llamas “Pitu” lo detuvieron junto a otros tres gestores de Apurtu.org en enero de 2011. Estuvo un año en la cárcel.
-Defiendes el periodismo “de guerrilla” pero también la necesidad de llegar a más gente. ¿Se corre el riesgo de asustar a los lectores a golpe de titular trallero?
-Una cosa es el titular duro y otra el titular irónico. Nosotros los combinamos. La gente sabe qué es Kaosenlared. Sabe que va a encontrar artículos de opinión como los que publica Rebelion.org y textos en profundidad, pero también otros de combate. Además, el titular irónico tiene su público y la gente espera encontrarlo en Kaos. Por ejemplo, “Ahora vienen los socialistas diciendo que cuando gobiernen cambiarán la LOMCE”; o “Crisis, ¿qué crisis? El ejército invierte mil millones de euros en tanques, explicamos la ruina”. Es el tono que hemos tenido siempre, ácido, con sorna…
-¿A qué objetivos responde una sección de “libre publicación”, sin filtros? ¿Hay riesgos de que se pierda el control, aunque sea mínimo, sobre los contenidos?
-Todo el mundo puede publicar en Kaos, nunca se han puesto limitaciones. En el día a día, cinco personas coordinan la página web, además hay un grupo de apoyo. Nos ha ido muy bien con la “libre publicación”, porque mucha gente que no conocíamos ha podido colaborar con nosotros, por ejemplo, compañeros de México, Chile o Bolivia. Después de empezar las colaboraciones en “libre publicación” se han ido incorporando al proyecto. También se garantiza así que Kaos no sea un medio cerrado, y que la gente pueda dar su opinión. Esto ha generado algunas controversias y problemas, aunque ahora menos.
-¿Cómo ha evolucionado Kaosenlared desde su nacimiento en 2001?
-Se han mantenido estables principios como dar voz a los sin voz; y tener cada vez más claro un planteamiento anticapitalista (que incluya a todas las corrientes anticapitalistas), abierto a los movimientos sociales y políticos. También con un funcionamiento asambleario y horizontal. Lo que más ha evolucionado es el tipo de lector y de presentación. De hecho, cada vez hemos introducido más elementos visuales. A diferencia de medios como Rebelion.org o La Haine, siempre le hemos dado mucha importancia a la imagen, y cada vez más. En 2006 se introdujo la “galería” de fotografías; también destacaría el vídeo y la importancia de los humoristas. La presencia de las redes sociales ha sido otro cambio dentro de la web.
-¿Y en cuanto a los lectores?
-Nuestro lector medio ha variado de alguna manera, pero creo que continúa siendo un público muy joven. Ahora bien, no tanto como al principio. Hace quince años contábamos también con un sector de lectores “asentado”, y es a partir de 2003 –el momento en que Kaos empieza a ganar fuerza- cuando se incorporan muchos lectores y activistas jóvenes, porque el discurso de Kaosenlared es asimismo joven, con una manera de hacer muy dinámica, también los comentarios… Hoy creo que el público está más diversificado.
-Por otro lado, ¿encuentras algún parecido entre tu trabajo como docente y tu labor de contrainformación en Kaosenlared?
-Comunicar de manera crítica lo debemos hacer en todos los lugares, sea en la enseñanza, sea en los medios de comunicación. Lo que en Kaos hemos aportado, creo, es un lenguaje más sencillo, asequible y popular. Al igual que la fotografía irónica, el titular con sorna, la entradilla “cañera” y combativa… Son mecanismos para atraer la atención del lector. También cuando un profesor está dando una clase, ha de utilizar determinados mecanismos para que los alumnos no se aburran. No sólo es útil la capacidad de explicación y el conocimiento de la materia. A veces hay que utilizar recursos irónicos y humorísticos.
-Te referías a dar voz a colectivos y personas silenciadas. ¿Eres partidario de los “filtros” periodísticos en los comunicados emitidos por los movimientos sociales?
-Nosotros no tenemos. Se trata precisamente de dar voz a esos colectivos.
-¿Son compatibles información y rigor con agitación y propaganda? ¿Cómo se resuelven estos posibles desequilibrios en Kaosenlared?
-Una cosa es el periodismo y otra la agitación y la propaganda. En Kaos hay una parte en la que hacemos periodismo de información-opinión, pero otra muy importante en la que practicamos el periodismo de combate y guerrilla. Que reivindica y anima a luchar, a la gente que lucha. Que busca dónde está el eslabón débil del sistema para apretar. Busca las contradicciones. Éste es un periodismo profundamente político (no partidista) y anticapitalista. Además considero que esto sí es compatible con el rigor, siempre que se ironice sin faltar a la verdad. Nos pueden acusar de cualquier cosa, pero todo lo que hemos hecho (se esté de acuerdo o no) ha sido pensado. Podemos tener muy mala leche, es cierto, pero jamás hemos faltado a la verdad. Intentamos dar todos los elementos de contexto para la reflexión.
-Por último, ¿ha habido alguna persecución especial contra Kaosenlared por parte de los poderes del estado en los últimos años?
-El caso más grave fue cuando, durante la huelga general del 29 de marzo de 2012, en la que hubo 40 detenidos en Barcelona, la tercera teniente de Alcalde y responsable de Prevención, Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de esta ciudad, Assumpta Escarp, del PSC-PSOE, propuso el cierre de Kaosenlared por “apología de la violencia”. Fue lo más importante. También hemos tenido casos concretos de amenazas, denuncias y presencias de nuestras páginas en la Audiencia Nacional. En fin, líos propios del estado represivo en el que nos movemos.

dissabte, 13 d’agost de 2016

Badajoz, agosto de 1936, la alondra ensangrentada


13-08-2016
                                                                         No cesará la alondra
ensangrentada en su furioso canto.
Hoy es el día del jamás y el nunca,
ah país del dolor, Extremadura.
Antonio Gamoneda

Han pasado 80 años desde la matanza de Badajoz, desde el crimen más vil de la historia de Extremadura. Y sin embargo, todavía, hablar de ello en esta tierra sigue siendo un tabú. Todavía mandan el silencio y la prudencia, todavía no se ha ido todo el humo, “todavía está todo todavía”. ¿Cómo es posible que el olvido siga ocultando el asesinato de miles de personas, el genocidio más brutal que ha sufrido nuestro pueblo?
14 de agosto de 1936. Badajoz es una ciudad sitiada, atemorizada, a punto de sucumbir. Desde hace días padece el bombardeo sistemático de la aviación y, tras la caída de Mérida, las columnas del ejército sublevado le han puesto cerco. Al oeste, el gobierno portugués colabora abiertamente con los golpistas y en el interior de la población la cárcel es un hervidero: en ella están los guardias civiles sediciosos a los que el pueblo trabajador de la provincia de Badajoz derrotó y desarmó en los primeros días, tras el levantamiento militar. En la frontera de Caya aún puede verse una bandera emblemática de la UHP (Uníos Hermanos Proletarios), pero el pánico ya ha prendido. Llegan noticias de las andanzas criminales que prodiga la Columna de la Muerte y el éxodo ya ha comenzado. Lo cuenta Mario Neves, el corresponsal de El Diário de Lisboa en su crónica del 11 de agosto: “Un largo hormigueo negro e interminable de mujeres y niños” va llegando al paso fronterizo huyendo de la catástrofe que todos presienten. “Tan sólo las milicias populares defienden la ciudad, sin que lleguen ni la artillería ni la aviación que Madrid promete diariamente. Es natural que la ciudad caiga de un momento a otro en mano de los rebeldes. En cuanto se acerque la columna de Castejón, bien pertrechada y provista de municiones, Badajoz tiene sus horas contadas”.
Badajoz es el primer rompeolas de todas las Españas. Todos los ojos están puestos en sus murallas, en estos campesinos que han osado enfrentarse al feudalismo de los señoritos, que le han dado vida al sueño de la reforma agraria. Pero Badajoz no se rinde, este ejército de yunteros, de lavanderas, de ferroviarios, de costureras, de albañiles, de maestras, de mecánicos, de criadas de servir, de médicos, de trabajadores de toda clase, ha decidido resistir. Hay que defender la República, hay que retrasar el avance de los fascistas hacia Madrid.
El 16 de febrero, con la victoria del Frente Popular en las urnas, se ha roto el dique de la presa de agua, viva y sonora, subyugada durante décadas. Ya no más dilaciones, trabajo, laicismo, democracia, tierra y libertad, grita el pueblo, que ha soportado durante tanto tiempo el desprecio y la altanería de las clases dominantes. “La carne y la sangre viva, el trabajo, el sudor, las lágrimas y el hambre, salían al encuentro de la bisutería, de las barras de carmín, de los polvos, el colorete, los tés danzantes, las rentas artificiales, las trampas y la hipocresía”. Así describe José Herrera Petere una manifestación espontánea en la Gran Vía madrileña celebrando el triunfo del Frente Popular.
Y en Extremadura, el 25 de marzo toma cuerpo la utopía milenaria. Al fin, la tierra para quien la trabaja. A las cinco de la mañana de aquel día, un ejército pacífico de jornaleros, a lomos de burros y pertrechados de subversivas azadas, le quita las legañas a las boicoteadas leyes de reforma agraria y dispara a la tierra con sus arados en 280 pueblos, comenzando a labrar más de 3.000 fincas. Los terratenientes y sus caciques jamás les perdonarán aquella insolencia, el propósito de vivir dignamente, sin servidumbre ni amos.
La gran serpiente de la reacción busca a tientas darle forma a su rencor. Y encuentra la solución donde la encontró a lo largo del último siglo, en el pronunciamiento militar. El 17 de julio se desata el golpe de Estado contra la República, que se lleva preparando desde el mismo día que venció el Frente Popular. Pero para sorpresa de todos, el golpe fracasa parcialmente. Pensaban que sería una asonada victoriosa más que sumar a la tradición montaraz del ejército. Pero las cuentas no les salen; el pueblo, aunque está desarmado, ha plantado cara en Madrid, en Barcelona, en decenas de ciudades, entre ellas Badajoz.
Francisco Espinosa, un historiador valiente y riguroso que ha estudiado en profundidad la República, la guerra civil y la represión franquista, evalúa la encrucijada de esos días. “Tal como quedó la situación, la pieza clave no era otra que el Ejército de África, herencia de la larga y temible guerra colonial”. A pesar de la resistencia popular, los militares africanistas controlan rápidamente Cádiz, Jerez, Sevilla y las capitales andaluzas. “El único escollo que se presenta es la provincia de Badajoz, importante porque”, además de representar el faro de la reforma agraria republicana, “impide el contacto entre las fuerzas de Mola y las de Queipo de Llano y Franco”. Las columnas de Asensio y Castejón se dirigen hacia Badajoz y a su paso van dejando un reguero de muerte. Fuente de Cantos, Zafra, Llerena, Villafranca, Almendralejo o Mérida conocen de primera mano las prácticas bárbaras de este ejército de ocupación. Para el primer escarmiento, el jefe de la columna pide normalmente un uno por ciento de la población; estas personas son liquidadas en pequeños grupos, dejando sus cadáveres en las salidas de los pueblos y otros lugares de especial tránsito.
BADAJOZ, CAPITAL DEL CORAJE
El 14 de agosto la suerte de Badajoz está echada. El bombardeo aéreo ha sido incesante desde las seis de la mañana y los obuses siembran el terror en todos los barrios. A los republicanos les sobra corazón, pero les faltan municiones. La defensa heroica sucumbe. A las cuatro y media de la tarde, tras un feroz combate, la columna de Castejón entra por Puerta Trinidad. Badajoz cae.
La batalla termina, pero ahora comienza la escabechina, la carnicería más monstruosa que se pueda imaginar. Para empezar, todos los republicanos detenidos en la Catedral de San Juan, el último reducto de resistencia, son fusilados en los altares. Y los arrestados in situ por toda la ciudad son congregados en la plaza del Ayuntamiento, donde se han colocado ametralladoras que los van eliminando por grupos. E igual suerte corre la mayor parte de los detenidos en algunos de los refugios. Son centenares los asesinados, la sangre corre ya por las calles Obispo y Ramón Albarrán. Pero el genocidio no ha hecho más que empezar. Mutilación y castración de cadáveres, ametrallamientos colectivos y saqueo indiscriminado son algunas de las hazañas del ejército “libertador” en los siguientes días… Bares, relojerías o tiendas de ropa son asaltados. Las violaciones y degüellos forman parte también del repertorio preferido de los invasores.
Pero donde se va a condensar la ignominia y la bajeza va a ser en la plaza de toros. Yagüe ha ordenado allí el encierro de los prisioneros. Al coso taurino van a parar no sólo los innumerables detenidos en Badajoz, sino además todos los refugiados arrestados por la dictadura de Salazar cuando intentaban pasar a Portugal.
Multitud de testimonios nos hablan de la humillación y de la barbarie en aquellas fechas. El poeta pacense Manuel Pacheco recuerda el terror de esas jornadas: “Fueron unos días horribles, yo no podía dormir, oía los disparos en la cercana plaza de toros, miles de fusilados. En los primeros días, solamente alguno de derechas tenía que decir ese, y rápidamente era fusilado”. Julián Zuzagagoitia, que por entonces era ministro de la Gobernación, narra la verbena de sangre y de horror homicida que tiene lugar: “Cientos de prisioneros fueron llevados a la plaza de toros donde, atraillados como perros de caza, eran empujados al ruedo para blanco de las ametralladoras que, bien emplazadas, los destruían con ráfagas implacables”. Y el periodista Jay Allen, del Chicago Tribune, da cuenta también de la vejación y del sistemático asesinato de republicanos. En una de las crónicas revela “un ceremonial y simbólico tiroteo en la Plaza de la Catedral. Siete líderes republicanos del Frente Popular fueron fusilados ante 3.000 personas”. Lo que cuenta Allen no es otra cosa que el asesinato con humillación pública incluida de, entre otros, el alcalde de Badajoz, Sinforiano Madroñero, y del diputado socialista Nicolás de Pablo.
La ciénaga mortal, plaza del mundo atravesada por hormigas blancas, es ahora sagrada y miserable y espantosa en la púrpura”. Antonio Gamoneda, un poeta enigmático, se torna transparente denunciando la matanza, poniéndole fecha y dirección a la barbarie. Mortal 1936, así se llaman los diez poemas que escribe en 1993 acompañando las tauromaquias trágicas del pintor extremeño Juan Barjola. “Este es el día en que los caballos aprendieron a llorar, el día terrible y natural de España. El animal de sombra enloquece en las pértigas del alba”. Nos imaginamos a los prisioneros tratados como animales, toreados, lanceados, rejoneados al amanecer y la rabia nos estremece. Ochenta años después aún arden las pérdidas, aún duele el sadismo de los vencedores y el dolor de los martirizados.
Bajo un bramido de campanas, crece la ejecución, gime el acero y tú, Marzal, eres horrible hasta en los ojos de tu madre. Así es la iniquidad, así es el llanto”. Al poeta ahora se le entiende todo. Marzal es el apellido del capitán de la guardia civil, uno de los matarifes más sanguinarios. Marzales, que os persiga por siempre nuestra memoria. Sanguijuelas, carniceros, maestros del odio, perros cuya única sabiduría fue el terror.
Pero, como nos enseña Hanna Arendt, para hacer el mal no es necesario tener corazones crueles. En estos actos canallas se trenzan la venganza y la directriz política. Se conciertan las venganzas menudas y las venganzas concluyentes, la venganza natural de los mercenarios y la venganza enfermiza de algunos jefes de la Guardia Civil, derrotados y perdonados por los republicanos. Y, por último, la decisiva venganza de los terratenientes, de quienes se consideran los dueños a perpetuidad de los latifundios, esas tierras que una morralla de ganapanes amenaza con arrebatarles. Pero la venganza, con ser insaciable, sólo puede llegar a este extremo de podredumbre si tiene los parabienes oficiales, si se inscribe en una directriz gubernativa. Y así era. La campaña de ejecuciones masivas de los primeros meses de la guerra obedecía a una orientación clara que Yagüe expresó con precisión, la necesidad de “purgar el país concienzudamente de todos los elementos rojos”. Y para los militares fascistas, como nos recuerda Francisco Espinosa, los rojos son considerados como seres inferiores carentes de todo derecho.
LA FÁBRICA DEL OLVIDO
Volvamos al inicio. ¿Si la matanza de Badajoz es un hecho histórico de tanto relieve, si es un parteaguas en la historia de Extremadura, por qué no forma parte del debate público, por qué funciona todavía el veto o la auto-censura? Quizás pueda ayudarnos a explicarlo revisar cuál ha sido el tratamiento de la matanza de Badajoz en las últimas décadas.
14 de agosto de 1977. Algo que la inmensa mayoría de los extremeños desconocen o no recuerdan es que este silencio pastoso actual sobre la fecha de la matanza de Badajoz no ha sido una constante. En 1977, justamente el 14 de agosto se convoca una manifestación a la que asisten más de 9.000 personas. En la convocatoria se anudan tres temáticas: la que motiva expresamente la convocatoria, la oposición a la central nuclear de Valdecaballeros; la reivindicación de la autonomía extremeña (la manifestación termina con un chaval de 15 años colgando la bandera verde, blanca y negra, no reconocida todavía oficialmente, en el Ayuntamiento de Badajoz); y, por último, aunque de modo implícito, el homenaje a los represaliados en la matanza de 1936. El pueblo comienza a re-apropiarse del 14 de agosto, resignificándolo, incorporando nuevas demandas. Y, ojo al dato: horas antes de la manifestación mencionada, el Ayuntamiento de Badajoz ha retirado de la fachada la lápida conmemorativa de la “victoria” del 14 de agosto.
El 14 de agosto de 1978, por su parte, se convoca nada menos que ¡el Día de Extremadura! La manifestación será ahora en Cáceres, con asistencia de 2.000 personas. Cinco años después, el gobierno autonómico fija como Día de Extremadura el 8 de septiembre, coincidiendo con la festividad de la Virgen de Guadalupe. Son los primeros años de la transición, el régimen atraviesa una crisis de legitimidad y está abierto un proceso constituyente. Los de abajo pugnan por recuperar el recuerdo de las luchas cruciales de las generaciones oprimidas precedentes. Después, el electoralismo y los derroteros amnésicos de la transición contribuirán a abandonar un camino que recuperaba esta fecha tan señalada para el pueblo extremeño.
Desde entonces el poder político, sistemáticamente, ha intentado borrar el rastro del crimen. Mencionemos sólo tres de los hechos más significativos. En 2002 el gobierno autonómico del PSOE derriba la antigua plaza de toros y en su lugar levanta un aséptico centro de convenciones, el nuevo Palacio de Congresos. En septiembre de 2007, en pleno desmelene del revisionismo histórico, Miguel Celdrán, alcalde del PP en Badajoz, propone sustituir el nombre de la calle Sinforiano Madroñero por el de Rodríguez Ibarra. Como se recordará, Madroñero era el alcalde de Badajoz en 1936 asesinado por los pistoleros de Falange. La argumentación que acompaña la propuesta de Celdrán tiene un repugnante regusto a chulería fascista: “fue un alcalde que sólo gobernó cuatro meses”. Y el tercero de los indicadores: a principios de 2009, el Ayuntamiento sustituye la histórica tapia del cementerio, cuyos agujeros de bala recordaban los fusilamientos, alegando motivos urbanísticos.
En conclusión: el 14 de agosto de 1936 el fascismo ahogó en sangre el proyecto de transformación social más ambicioso que ha vivido Extremadura, el que representaba la reforma agraria y la Segunda República. Las consecuencias de ese genocidio han sido históricamente devastadoras y llegan hasta nuestros días. La permanencia del latifundismo, la sangría extrema de la emigración o la pervivencia de relaciones clientelares de poder están íntimamente vinculadas con aquella derrota histórica de las clases populares extremeñas y españolas. La matanza de Badajoz consiguió así su gran objetivo: inocular el miedo y la resignación en el subconsciente colectivo extremeño, trascendiendo las generaciones. Y la clase oligárquica en Extremadura, los grandes dueños de la tierra, asentaron un sólido dominio que, en gran medida, aún perdura.
El planificado olvido de la matanza de Badajoz -cuando no su repugnante negación histórica- es la demostración de que, en las últimas décadas, ha prevalecido la memoria de los vencedores. Pero se equivocan de raíz los olvidadores y los olvidadizos, los que apuestan a vaciar la memoria del pueblo. Como dice Mario Benedetti: “Todo se hunde en la niebla del olvido, pero cuando la niebla se despeja, el olvido está lleno de memoria”. Tenemos memoria, tenemos lealtad a los luchadores del pueblo, tenemos conciencia de que sólo luchando venceremos.
14 de agosto de los años venideros: No cesará la alondra ensangrentada en su furioso canto.

Manuel Cañada, militante de los Campamentos Dignida

diumenge, 3 d’abril de 2016

Manuel Fernández Márquez: Yo soy yo y mis compañeros

Ocurrió hace 43 años, el 3 de abril de 1973. “Ese día murió Manuel Fernández Márquez, Obrero.  Pero no de cansancio, como morimos muchos. Pero no de accidente de trabajo, como seguimos muriendo. Pero no de hambre y de miedo, como quisieran que muriésemos. Murió por gritar que no quería morir por nada de eso. Murió por gritar Yo soy yo y mis compañeros”. Así empezaba el poema que un compañero de trabajo comenzó a leer en el funeral y que no pudo acabar porque la policía arremetió contra la multitud congregada para repudiar el crimen.
Manuel Fernández Márquez, asesinado por el régimen fascista en Sant Adrià de Besòs, había nacido en Badajoz en 1946. Como miles de extremeños, tuvo que emigrar a buscarse las habichuelas fuera de su tierra, expulsado por los señoritos y caciques, huyendo de la asfixia económica y moral del cortijo. Sus manos, que conocían ya la dureza de la siega y el trajín del acarreo, indagaban ahora una nueva lonja donde ser contratadas. Junto a su familia recaló en tierras catalanas. Allí, junto a su padre y su hermano trabajó en las minas de Figols Berguedà,  y después como montador en COPISA, una de las empresas que construía la central térmica del Besòs, propiedad de FECSA-EndesaPara entonces, cuando ocurrió el crimen, vivía en Santa Coloma junto a su mujer y a su hijo de dos años. 
En aquellas fechas, los casi dos mil obreros de la central térmica, estaban en plena lucha. Reclamaban 40 horas semanales de trabajo, en lugar de las 56 que hacían, un incremento de los sueldos, cobrar el salario íntegro en caso de enfermedad y el derecho de reunión en la empresaFormaban parte de aquel gigantesco seísmo de las Comisiones Obreras de Cataluña, del minucioso trabajo de organización de la clase obrera durante más de una década, un movimiento que se había convertido, sin duda alguna, en el enemigo más consciente y combativo del régimen.
Aquel 3 de abril, cuando el turno de las siete llegó a la central, las puertas de la térmica estaban cerradas. Un auténtico ejército les esperaba: una brigada de policía especial traída desde Valladolid, un destacamento de policía nacional a caballo y un grupo de guardias civiles apostados en las dos torres de la central, componían aquella tropa de la vergüenza. Los trabajadores pretenden entrar al centro de trabajo en grupo, como es habitual, pero la dirección de la empresa dice que han de hacerlo de cinco en cinco. Los trabajadores se niegan. Algunos de ellos, cortan la vía del tren de cercanías y entonces se desencadena la represión dispuesta. En la tercera carga, la policía ametralla directamente a los trabajadores. Serafín Villegas Gómez, de 25 años, es herido de bala y Manuel Fernández Márquez cae abatido mortalmente a su lado.
El franquismo, ese régimen que algunos han tratado de dulcificar calificándolo como “autoritario”, mató mucho y a conciencia. El cuento de la transición hizo todo lo posible porque lo olvidáramos, porque no recordáramos esa era vil que describía irónicamente Jesús López Pacheco en un poema: “Hijo, abrígate bien. Y ponte la bufanda. No vayas a coger alguna bala en los pulmones. Que no está el tiempo bueno todavía”.
Pero el olvido está lleno de memoria. Y a pesar del meticuloso trabajo de los olvidadores y de la indecencia cómplice de los olvidadizos, el recuerdo de Manuel Fernández Márquez y de otros miles de luchadores antifascistas retorna con fuerza. Mi abuelo era de Extremadura y solo llevaba tres meses en Santa Coloma. Años después le dedicaron una calle en Sant Adrià del Besós, la calle Manuel Fernández Márquez, una calle normal y corriente que tiene nombre de persona normal y corriente porque está dedicada a la memoria de un trabajador, como muchos otros, que la policía del régimen de Franco mató sin que nadie entendiera por qué”, escribiría la nieta de Manuel, Ainhoa Fernández, algunos años más tarde. ¡Qué sería de nosotros sin la lucha de esas personas normales y corrientes, de esos Manuel Fernández, Cipriano Martos, Victoriano Diego, Francisco Javier Verdejo, Pedro Patiño y tantos otros, centenares de trabajadores asesinados por el franquismo, qué sería de nosotros sin esos héroes anónimos dispuestos a jugarse una y otra vez el pellejo por la libertad y por los derechos!
Regresa la memoria de Manuel Fernández. Pero no lo hace sólo como homenaje a una vida truncada, entregada al bien colectivo. Su ejemplo se carea con el presente, justo ahora cuando es más necesario que nunca la organización y la rebeldía de los trabajadores y cuando el poder vuelve a enseñar las uñas mugrientas de la represión. “Yo soy yo y mis compañeros” gritó Manuel Fernández. Yo soy yo y nuestras circunstancias, “nuestra humildísima ribera”, nuestro derecho a vivir con dignidad. 
El recuerdo de Manuel Fernández vive en la lucha de las personas desahuciadas de su vivienda, en los nuevos emigrantes o refugiados que buscan el trabajo o la supervivencia fuera de su patria, en los trabajadores y trabajadoras que se organizan contra la explotación y la precariedad, en los militantes como Alfon o Andrés Bódalo que pagan con cárcel su compromiso con la clase obreraUn chaparrón de memoria viene abriendo las puertas del futuro. 

Manuel Márquez Berrocal, fundador de Kaos en la red y Manuel Cañada Porras, militante de los Campamentos Dignidad de Extremadura

dimecres, 24 de desembre de 2014

Entrevista a Aníbal Garzón (Claro que podemos Terrassa): "Podemos como vanguardia electoral deberá sumar fuerzas sociales y políticas para romper con ese bipartidismo conservador del Regimen del 78"

Aníbal Garzón (32 años) es hijo, sobrino y amigo de históricos militantes antifranquistas y anticapitalistas de Terrassa. Candidato de "Claro que podemos" a la secretaria General Municipal de Podemos Terrassa avalada por el equipo de Pablo Iglesias. 
 
 
En junio de 2014, se puso en marcha Podemos Terrassa, justamente, en uno de los barrios con un nivel de participación electoral de los más bajos de la ciudad y donde los efectos de la crisis se hacen más evidentes. En esa periferia urbana, más de 100 personas, asistieron a la primera reunión del Circulo Podemos de Terrassa.
Medio año después, Podemos Terrassa ha conseguido organizar un grupo de trabajo estable, tras un duro, constante, y eficaz trabajo. Pero no solo eso, sino que además ha conseguido animar a casi mil ciudadanos a inscribirse para participar en las decisiones del circulo. Pero es más, en las elecciones europeas del 25 de mayo, sin campaña electoral, alcanzó casi 4.000 votos lo que les sitúa a un paso de conseguir representación municipal.
Hoy hablamos con Aníbal Garzón (32 años), hijo, sobrino y amigo de históricos militantes antifranquistas y anticapitalistas de Terrassa. Licenciado en Sociología y en Estudios Internacionales e Interculturales sobre América Latina en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Magister en Cooperación Internacional con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), y actualmente está cursando el diplomado sobre Integración Regional en el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).
Garzón es sociólogo experimentado ha investigado y trabajado en los campos de la educación para el desarrollo, equidad de género, interculturalidad, comunicación, gobernabilidad y derechos humanos, además de ser consultor en temas socio-ambientales, culturales, de salud, y asesorías parlamentarias en la República de Chile. Sus actividades se han desarrollado en el estado español y en diversos países de América Latina y África (Angola, Bolivia, Ecuador, Perú, Venezuela y Colombia), además es activista de la información alternativa y candidato de CLARO QUE PODEMOS Terrassa (con el aval del equipo de Pablo Iglesias) a la secretaria General Municipal de Podemos Terrassa.
Aníbal, ¿Cómo valoráis estos éxitos organizativos y el apoyo humano y electoral recibido? ¿A que creéis que es debido este éxito?
La principal esencia de Podemos nace de un espíritu de disconformidad social con la gestión del sistema político y económico español actual que tiene su punto mediático con el movimiento 15-M. La corrupción, la violación de derechos sociales, el aceleramiento de leyes represivas, los incumplimientos de las directrices de la misma Carta Magna, y la conversión de un modelo de “Estado del Bienestar”, el cual se logró por las luchas sociales y barriales durante tantos años, a una estructura neoliberal de la “economía del ladrillo” fueron factores de esa disconformidad. Esta motivación de repulsa que empezaba a conocer los impactos de las privatizaciones por encima de los derechos colectivos, provocando un aumento de la desigualdad social, dio un cambio cualitativo transformando la disconformidad social en un proyecto de construcción política y ahí nace Podemos. Ya no solo era criticar en los barrios populares a los políticos, banqueros, grandes empresarios, ni tampoco votar a los partidos nacientes en el Régimen del 78, muchos de los cuales no solo estaban con las reformas de ajuste estructural sino que crearon estructuras burocráticas alejadas del pueblo, sino pasar a la acción e impulsar una estructura de nueva política que dijera no a la democracia representativa.
Por lo que muestran las encuestas, el potencial electoral de Podemos proviene, de la abstención, de los votantes del PSC (PSOE) y de ICV-EUiA y se localiza especialmente en los barrios populares de la ciudades de Catalunya, incluida Terrassa. Donde se empieza a oír hablar de política, no en las casas, sino en los bares, centros cívicos, culturales, escuelas fábricas… Eso significa, como pensamos algunos ¿Qué ha empezado una “revolución ciudadana” que se expresa en el terreno político y social?
La revolución ciudadana ha empezado diciendo No al neoliberalismo, No a la burocracia existente, No a la corrupción, No a las privatizaciones, No a la pérdida de soberanía, No al endeudamiento público por gasto privado, No al sistema financiero nacional,.. En el terreno político y social lo más importante de esta revolución ha sido pasar de la teoría a la práctica. No solamente decir No sino también hacer algo por el No. El 15-M, las Mareas Blancas, Marchas de la Dignidad 22M, luchas locales de impacto nacional como la victoria de los vecinos de Gamonal,… han sido acciones que han sido lideradas por la ciudadanía, no por partidos o sindicatos. Y justamente lo que ha sabido hacer Podemos es reorganizar estas luchas de protesta en un frente común que holisticamente unifica gran parte del malestar social contra el neoliberalismo. Podemos ha iniciado la revolución ciudadana dando motivación a los mismos ciudadanos como sujetos de cambio, como sujetos de poder, con el derecho a decidir su modelo político y social cumpliendo los parámetros de los Derechos Humanos.   
¿Cómo nos explicarías de forma sencilla el perfil sociológico de los militantes y simpatizantes de Podemos Terrassa?
El perfil social de los militantes y simpatizantes de Podemos Terrassa es muy variopinto, pero lo que une es un fin común de cambiar las estructuras políticas y económicas que son percibidas como injustas y obsoletas. Podemos principalmente se está constituyendo como un partido de masas, un partido que pretende aglutinar a la mayoría para unificar fuerzas contra la minoría, no en un partido tecnócrata ejecutado en despachos o seminarios, ni tampoco un partido que se cierra en símbolos. Actualmente el factor motivación hace que personas gente de edad avanzada vea a Podemos como un referente de las luchas de su pasado, gente de edad más joven como una estructura política que construirá un modelo más justo que les evite emigrar, personas que vean a Podemos como la organización que defenderá los derechos sociales, económicos y políticos como la vivienda, la alimentación, la salud o la educación,… En Podemos Terrassa toda esta gente cabe, no importa el nivel de estudios, la formación profesional, las visiones y opiniones con un margen humano, sino lo que importa es el interés de querer cambiar el modelo.
En una cena con Pablo Iglesias, hace un año, en Gasteiz, nos explicaba, a gentes de la izquierda independentista, su postura republicana y federal, así como su apoyo radical a los referéndums de autodeterminación, lo hacía reconociendo claramente su defensa de una nueva organización estatal democrática y respetuosa con los pueblos y naciones que compone el actual estado español, diciéndonos que él era partidario de esa nueva España. ¿Qué posición tenéis respecto a esta cuestión en Claro que Podemos Terrassa? ¿Y en Podemos Catalunya?   
En Claro que Podemos Terrassa, como candidatura al Consejo Ciudadano avalado por el equipo de Pablo Iglesias, defendemos la importancia de nuestro municipio no solo en los cambios locales, que son esenciales, sino también en lo autonómico y estatal. Terrassa es el cuarto municipio más poblado de Cataluña y el 24 del Estado Español, por lo tanto jugamos un papel político muy destacado en muchas funciones. En la función del modelo de Estado y el tema de los pueblos y naciones del actual estado español nuestra propuesta, definida en Claro que Podemos central, defiende una ruptura con la estructura estatal del régimen del 78. Esta ruptura, como partido que pretende potenciar la soberanía popular, está enfocada en que los ciudadanos y ciudadanos elijan qué modelo desean construir. Claro que Podemos Terrassa, situado en un municipio catalán, creemos que el Derecho a Decidir de un pueblo en el tema nacional y de determinación es lo legítimo tal y como indica el artículo 2 de los Derechos Sociales, Económicos y Políticos. Nuestra batalla aquí, más allá de lo que puede pensar Pablo Iglesias, no es sentirnos más españoles o más catalanes o con equidad, eso lo deciden los ciudadanos, nuestra lucha se basa en que existan estructuras democráticas para que un pueblo finalmente pueda elegir su destino con alegría y soberanía.
Sobre el tema de Podemos Catalunya dado que todavía no es una estructura oficial existente, ya que se formalizará entre febrero y marzo, la postura es inexistente. Actualmente no es mi competencia. Eso será visible cuando esté formalizada la organización a nivel autonómico. Lo que si que hay que resaltar es que los Derechos Humanos y el Derechos a Decidir serán dos pilares de este proyecto a nivel autonómico.     
Los Consejos Ciudadanos Locales de los círculos municipales con su respectivos Secretarios/as Generales, ¿Qué grado de autonomía tienen estos consejos locales de Podemos respecto a la organización autonómica y estatal?
Los Consejos Ciudadanos Locales de los círculos tendrán como principio esencial de autonomía crear su proyecto político en base a la participación ciudadana. No será Madrid, ni Barcelona, quien decida los pilares de Podemos Terrassa sino que serán los ciudadanos y ciudadanas que mediante sus esferas de participación darán las directrices de cual debe ser la política local. Claro que Podemos, en nuestra propuesta política de primarias, apostamos por la participación ciudadana como factor esencial de democracia participativa, construir un programa no desde arriba sino desde abajo.
Las “primarias” de la ciudad muestran la vitalidad de la organización, pues se presentan dos candidaturas al Consejo Ciudadano, la que tu encabezas, Claro que Podemos y la de Despierta Ègara. ¿Qué planteamientos políticos, organizativos e ideológicos defiende Claro que podemos Terrassa?
Las primarias tienen dos sentidos diferentes. El primero es la valoración de los miembros que se presentan. En Podemos a diferencia de otros partidos cualquier ciudadano y ciudadana podrá votar registrándose en Internet gratuitamente, esto hace que sea un partido de todos y todas. En nuestra propuesta Claro que Podemos intentamos, a pesar de nuestras limitaciones por no disponer de recursos materiales, dar a conocer cual es el perfil técnico y el compromiso político de los candidatos. En Claro que Podemos Terrassa hay una lista de 17 personas, con un secretario general de candidato, y al ser listas abiertas se pueden votar a las personas. Los ciudadanos deben conocer a los candidatos y candidatas. En nuestra lista, yendo como equipo compacto a pesar de ser listas abiertas, hemos apostado por una pluralidad extensiva de perfiles. Personas con experiencia en organizaciones vecinales, otros con constancia en luchas sociales, otros con implicaciones sindicales, perfiles con conocimientos en las competencias locales, especialistas en la realidad de los servicios de salud, del fenómeno migratorio e intercultural, especialistas en nuevas tecnologías,.. y un sin fin de competencias que valoran el trabajo en equipo. Como proyecto político se inspira en una hoja de ruta de los 3 próximos años. No venimos a presentar un programa político electoral municipal sino justamente la fase previa a esto. Presentar un programa político entre 17 personas de la candidatura y un grupo de colaboradores, en 3 semanas y en un despacho, sería volver a caer en el elitismo. Nuestro proyecto se enfoca en tres pilares: la democracia participativa, donde los vecinos y vecinas de Terrassa decidan el programa de Podemos Terrassa mediante asambleas barriales; la unidad popular, donde Podemos no sea un partido que mira sus siglas por encima de los intereses del pueblo sino que Podemos busque la confluencia con otras organizaciones políticas y sociales, además de ciudadanos individuales, para hacer una sumatoria de fuerzas de entidades con proyectos similares; y tercero, apostar porque el proyecto de Terrassa, como extenso municipio, se inspire en la política local, autonómica y estatal. Terrassa es un municipio clave.          
Qué nos podrías decir de los miembros de la Candidatura de Claro que Podemos de Terrassa, personalmente conozco algunos de ellos, son lo que diríamos “buena gente” y con experiencia en campos diversos, pero perdona que sea así de rotundo: neófitos en política. ¿Crees que justamente este hecho es un elemento innovador y positivo de vuestra candidatura?
Al igual que decía Aristóteles somos animales políticos, y cualquier persona hace política desde que se levanta hasta que se acuesta. La apolítica no existe, porque ser pasivo ya es hacer política de conformidad. Muchos de los miembros de Claro que Podemos no han hecho política en partidos pero si en organizaciones; desde vecinales, sociales, reivindicativas, o culturales. Que mucha gente no haya estado en ningún partido anteriormente es justamente porque no se sentían atraídos por sus discursos y sus acciones, y su repulsa ya era hacer política. El elemento innovador de nuestra candidatura es aceptar que tener más o menos experiencia política no cuenta sino que lo que cuenta es el compromiso y la dignidad, gente que ve la política como un interés colectivo y no un beneficio personal. En España hay mucha gente que ha hecho política burocrática toda su vida y finalmente han sido unos grandes corruptos y vividores, en nuestro equipo apostamos de que nadie de nosotros haga política institucional durante mucho tiempo, siempre tendremos nuevos neófitos. La supuesta experiencia muchas veces no es ser mejor sino menos humanos. La renovación es algo esencial de una verdadera democracia popular.
¿Qué diferencias crees que hay entre ambas?
Una de las principales diferencias es la apuesta de la conformación del Consejo Ciudadano. Nuestro equipo Claro que Podemos Terrassa, dado que cualquier ciudadano podría presentarse a título individual, apostamos por unificar un equipo implicado, con meses de trabajo en el círculo, con especialistas y asesores,… y de una propuesta de un equipo de 5 se constituyó un grupo de 17 (mas muchos colaboradores), el mismo que internamente y con consenso me eligieron como candidato a secretario. Nunca fue una decisión individual y personalista mi candidatura. A diferencia de nuestra estrategia estructuralista y moldeada colectivamente, desde mi punto de vista, la otra candidatura Despierta Egara hizo un comunicado abierto a la ciudadanía para que cualquier persona pudiera formar parte de la propuesta. Es decir, más que una propuesta comunitaria de gente de meses de trabajo y visión de equipo puede interpretarse como una suma de individuos. Nosotros al elegir el equipo de 5 que iniciamos el proyecto de primarias intentamos construir un equipo plural con gente de diferentes conocimientos y experiencias. Más allá de la diferencia metodológica en la construcción de las candidaturas, otra diferencia podría ser las hojas de ruta. Claro que Podemos Terrassa al disponer del aval del equipo de Pablo Iglesias sitúa al proyecto de Terrassa como una escena de cambio local pero de coordinación con otras propuestas a nivel de Cataluña y el Estado Español ya que muchas de las competencias trasvasan la municipalidad, y Terrassa es una localidad de una población extensa de 215.000 habitantes y su voto es de gran impacto en las elecciones autonómicas y estatales. 
Vivimos un momento político muy importante, se está poniendo en duda esa idílica transición española, ese régimen surgido del 1978, que ante la mayoría de ciudadanos de Catalunya, Euskal Herria y muchas otras autonomías y naciones del estado español aparce como totalmente agotado ¿Cuál crees que debería ser la salida de este atolladero histórico?
El principal punto de partido a este agotamiento de régimen del 78 es apostar por una asamblea constituyente, una asamblea donde no lo hagan otros “Padres” de la constitución sino las mayorías sociales, de abajo a arriba. En el 78 tras una dictadura militar de 40 años y cultura del miedo las demandas y las visiones políticas eran unas, en muchos puntos limitadas, pero hoy día no solamente por la violación de principios de esta Constitución sino por que gran parte de la población no votó esa Carta Magna es lógico revisarla. Uno de los temas a revisar es el caso de modelo de estado o las naciones. El tema particular de Catalunya, Euskal Herria, Galicia, o Andalucia, autoconsideradas como naciones pero no por la Constitución Española que las llama regiones, debe ser puesto en agenda de debate y en proceso constituyente, decidir los pueblos si quieren un estado federal, confederal, o los derechos de autodeterminación ya que es un principio de los Derechos Sociales, Económicos y Políticos de los Derechos Humanos que son la esencia actual de Podemos.
El año 2014 finaliza con unas políticas represivas y económicas innegablemente reaccionarias, de corte autoritario, políticas que el actual gobierno de la derecha nos impone con su mayoría absoluta (Ley Mordaza por ejemplo) que tienen como objetivo silenciar la protesta ciudadana ante los recortes sociales y de las libertades. ¿Cómo podemos frenar en el 2015-2016 estas políticas?
La frenada de estas políticas es asaltar a la institucionalidad. Los movimientos de protesta de los ciudadanos, las luchas sociales, los combates laborales, y otras acciones, no deben ser actos de protesta contra estas políticas represivas sino que con el surgimiento de Podemos deben pasar a una nueva estrategia; llegar al poder. Podemos actualmente por muchos sondeos es la segunda fuerza política si se celebrarán elecciones estatales, y la primera en muchas comunidades autónomas, y es solo el principio tras 7 meses de su existencia. Lo lógico es seguir con el crecimiento de Podemos y una buena estructura, con la gran biga estatal, la formalización actual de los círculos locales, y próximamente las autonómicas, y dando paso a paso para poder sumar más en las elecciones generales. Una de las hipótesis es que Podemos sea la primera fuerza política, pero sin mayoría absoluta, y se genere finalmente un pacto bipartidista entre PP y PSOE como sucedió entre socialistas  conservadores en Grecia. Este efecto no cambiará el panorama económico ya que seguirán las estrategias neoliberales del bipartidismo pero lo que si que cambiará será el juego político donde el PSOE y PP oficialmente se desenmascaran formalizando que son dos partidos políticos con un mismo programa. De esta manera la población tendrá más claro la dialéctica neoliberalismo y posneoliberalismo donde Podemos como vanguardia electoral deberá sumar fuerzas sociales y políticas para romper con ese bipartidismo conservador del Regimen del 78.     
El año 2015 será un año de elecciones, en principio sólo municipales, pero no podemos descartar que también sean autonómicas (Catalunya) e incluso estatales ¿Qué planteamientos tenéis respecto a ese ciclo que política de alianzas planteáis desde podemos?
Sobre el tema de las catalanas todavía no está conformado Podemos Catalunya, su estructuración en las comunidades autónomas se iniciará el mes de febrero después de establecer los Consejo Ciudadanos Locales. En principio según la propuesta de Pablo Iglesias que ganó la pasada Asamblea Ciudadana Podemos si se presentará, a diferencia de las municipales, con su nombre propio a las elecciones. Catalunya tiene un punto positivo y otro negativo para Podemos. El positivo es que si no hay adelantamiento de elecciones autonómicas catalanas hay más tiempo para que Podemos Catalunya pueda preparar el terreno para dar un fuerte salto institucional, ya que por ejemplo en casi todas las comunidades se celebran estas elecciones en mayo de 2015 y en Catalunya toca en 2016. Mientras, el negativo es que la dialéctica entre Catalunya y España en el debate nacionalista hace que Podemos debe estar preparado para ello y tener una posición muy clara ya que es fácil que cierta ambigüedad haga que algunos medios etiqueten erróneamente a Podemos de españolista o catalanista y finalmente el proyecto pierda cierta transversalidad, efecto que restaría votos. Podemos tiene un discurso claro con el derechos a decidir y los derechos humanos pero debe prepararse bien sobre como enfocar el diálogo y la soberanía popular en el tema de Cataluña. 
En Terrassa se está trabajando por una candidatura rupturista, estáis participando junto con la CUP, ICV, EUiA, Procés Constituent y Guanyem Terrassa en la preparación de la misma, ¿Cómo valoráis el trabajo desarrollado hasta el momento? ¿Crees que la candidatura debe romper con la vieja política local? ¿Qué es preciso cambiar en la política de nuestra ciudad?
El trabajo de confluencia política con ciudadanos, entidades y formaciones políticas está siendo de gran utilidad porque se están conociendo los puntos en común para poder realizar una sumatoria. El primer punto en común que se defiende es la ruptura con lo que Podemos etiquetó como casta, una clase política, por eso si hay confluencia todas las fuerzas quieren limitaron los cargos públicos políticos tanto en tiempo como en salario. A partir de ahí hay otras valoraciones como la transparencia, las auditorias ciudadanas a los cargos, y la defensa ética de derechos humanos como ruptura con el machismos, racismo, xenofobia, o la defensa del bien común. Una vez consensuado el código ético se inicia, como segundo punto, la construcción del proyecto político, ver las diferencias y las similitudes,  consensuando y debatiendo participativamente. Esta fase está por construir durante los siguientes meses. Hasta el momento hay participación de personas cercanas a ICV, EUiA, CUP, Proces Constituent, y Podemos, bajo el paraguas de Guanyem. Lo que hay que tener en cuenta que todo este proceso es una confluencia de ciudadanos y ciudadanas no una convergencia de partidos, por lo tanto es una estructura que ya de por si está rompiendo con la vieja política, no ser una suma de siglas sino una unidad popular con un objetivo común, el cambio político y social.
Para finalizar, Aníbal, por tu experiencia en los países de América Latina en especial en Bolivia, Ecuador o Venezuela. ¿Crees qué tenemos mucho que aprender de estos procesos de empoderamiento ciudadano? ¿Qué te parece el acuerdo histórico entre los EEUU y Cuba?
Creo que tenemos que romper con el sistema histórico eurocentrista del “norte enseña al sur” a que “el norte aprende del sur”. Justamente en América latina en los años 80 y 90 se insertó el modelo neoliberal de los Estados Unidos con el consenso de Washington que es justamente el que hoy se implementa en Europa, pero a finales de los años 90 y principios del siglo XXI nacieron modelos de gobierno, como en Bolivia, Venezuela o Ecuador, con proyectos posneoliberales. Modelos que están aumentando su inversión en educación y salud pública, a favor del desarrollismo nacional, el implementó de la producción interna y la soberanía o la nacionalización de recursos estratégicos, justo lo contrario que sucede hoy en el Estado Español. Mientras en estos países que dijeron no al neoliberalismo se reduce la desigualdad y crece las economías, España sufre todo lo contrario, crecimiento de coeficiente de Gini y una economía estancada. Así que para solucionar la crisis posiblemente España no tenga que mirar a la Troika o las recetas de la Unión Europea sino experiencias mundiales que están teniendo un desarrollo nacional y América Latina, con sus problemas y avances, puede ser un punto de mira por la similitud cultural.
Sobre el acuerdo histórico de Cuba y Estados Unidos parece que es un avance contra el ataque constante que ha tenido Cuba por parte de estados Unidos desde hace más de 50 años, pero esto no quiere decir que este conflicto asimétrico de carácter unilateral haya finalizado ya que para que se de un punto de equilibrio lo lógico es que Estados Unidos levante formalmente el bloqueo que ejecuta sobre Cuba a pesar de que toda la comunidad internacional, excepto Israel y las Islas Marshall, lo han denunciado. Entre las sugerencias está eliminar la Ley Hels Burton y la Ley Torriceli. Por lo tanto, hasta que Estados Unidos no acepte el creciente mundo multipolar y siga con su falsa hegemonía seguirá ejerciendo ese bloqueo a la isla y violando los principios soberanos. Todo país tiene derecho a su soberanía nacional y es parte del derecho internacional denunciar toda injerencia, una estrategia tan repetida por los Estados Unidos en Cuba que ha tenido un coste a la isla de más de un billón de dólares.

dijous, 17 de juliol de 2014

La Mancomunitat de Catalunya i Alfons Sala

La Terrassa del 1914 era una ciutat sotmesa pel caciquisme d’Alfons Sala i Argemí, un industrial i polític local, que havia estat capaç de convertir-se en el representant dels interessos de les classes dominants i d’una part de les subalternes terrassenques, des de finals del segle XIX fins al primer terç del segle XX.

La Mancomunitat de Catalunya serà un espai de confrontació política entre els interessos de l’estat espanyol, representat pels partits dinàstics de la Restauració  i els seus governs i el catalanisme conservador representat per la Lliga Regionalista. Un dels homes fonamentals en aquest enfrontament va se Alfons sala, el representant més destacat de la monarquia espanyola a Catalunya. Un home havia rebut la visita del rei i la família reial tant com a home públic i com a amic. 

La pugna que és dirimeix a Catalunya i a Terrassa, té una triple vessant: d’una banda la lluita pel poder polític entre les classes dominants d’obediència espanyola i les catalanistes; entre aquestes i el republicanisme en general i del catalanista d’esquerres especialment i; finalment entre els interessos del capital i els dels obrers representats per la CNT.

El cacic terrassenc, Sala, lluitarà contra tots a Catalunya i a la ciutat. Va sotmetre a les classes populars (amb dificultats creixents) i al nacionalisme conservador (des de 1899 fins 1917), fins ser derrotat per aquest. No serà fins l’arribada de la Segona Republicà que el catalanisme d’esquerres derrotarà la burgesia local, de la mà d’una aliança, controlada per ERC.
Sala volia fer a Catalunya o, almenys intentar-ho, amb el suport dels monàrquics catalans, el que feia a Terrassa, car considerava, que els interessos de la burgesia conservadora: regionalista o espanyolista, eren similars i només era una qüestió de clientelisme polític. Com va succeir a Terrassa, on la burgesia local, el va considerar capaç de garantir el desenvolupament econòmic –gràcies als seus contactes amb l’Estat, va ser trenta anys membre de les corts espanyoles– i la pau social, mitjançant la força ­­­–la que ell controlava: el Sometent o, les de l’Estat: guàrdia civil, exèrcit– o el paternalisme del cacic poderós, que gairebé tot ho podia aconseguir.

L’actitud de la burgesia catalanista va ser la de defensar l’ordre (si calia amb la repressió) com va succeir a: la Setmana Tràgica, la crisi de 1917, les vagues del 1919 o el pistolerisme del 1920-23. En això coincidia amb la resta de les classes dominants de Catalunya. La Lliga Regionalista només es plantejava assolir els seu objectius polítics de forma pactada i Sala coneixedor d’aquest fet va voler jugar aquest paper fins la dissolució de la Mancomunitat: intermediari entre España i Catalunya i, entre les dues faccions de la burgesia catalana. El fets, així o corroboren. 

Alfons Sala era favorable el 1904 a la primera proposta de Mancomunitat de Maura, el 1912, va ser president de la comissió del projecte descentralitzador de Canalejas i el 1913 i 1914 defensar, el decret Dato, car aquet no posava en perill el règim dinàstic sinó que li donava estabilitat. Sala intentava convertir-se en el punt d’unió entre les reivindicacions del catalanisme conservador i les elits polítiques i econòmiques espanyoles. Sala, des de la Direcció General de Comerç d’Espanya, defensà la proposta de creació de les zones franques, el 1915, al port de Barcelona, per facilitar les activitats industrials i comercials durant la Gran Guerra. Va actuar com a representant dels interessos de tota la burgesia catalana i en no aconseguir el seu propòsit va dimitir amb la gratitud dels regionalistes.

El punt d’inflexió entre salisme i regionalisme serà, el març de 1916, quan Prat de la Riba presentà el manifest “Per Catalunya i l'Espanya gran”. Que obria la porta a la participació en el govern d’Espanya. La funció d’intermediació de Sala podia considerar-se innecessària. Així l’Assemblea de Parlamentaris del 1917 ja no comptar amb el suport del salisme. La burgesia catalanista conservadora regionalista de la Lliga es convertí en la impulsora, amb el suport de la Mancomunitat i, sobretot, de l’ajuntament de Barcelona de la nova Catalunya. Una regió que havia d’esdevenir el motor de la política espanyola amb un projecte reformista, modernitzador en el terreny econòmic i polític que permetria l’autonomia regional. El resultat va ser la participació de dos catalans en el govern d’Espanya i l’inici d’una col•laboració amb el vell règim monàrquic. Cambó s’encarregava de la Catalunya “en fora” i Prat de la Riba de “la endins” fins la seva mort (1 d’agost de 1917). El 1918 i 1921, Francès Cambó formar part dels governs d’Espanya presidits per Antonio Maura, primer com a ministre de Foment i després de finances.

El febrer de 1919 es crearà a Barcelona, la Unión Monárquica Nacional, que representava el sector més dretà i unionista dels monàrquics catalans. El creador i president va ser el diputat i cacic del districte de Terrassa, Alfons Sala i Argemí, era un partit de de notables, sense base social organitzada que tenia com a president d’honor era el marques de Comillas. La UMN de Sala mai va aconseguir supera al electoralment la Lliga, ni tinguda en compte pel poder central, de fet a partir, del 1922, pel govern espanyol, Cambó i la Lliga eren una fracció monàrquica més, la qual cosa deixava la UMN de Sala fora del joc de partits i en via morta.

Però, Sala, no es rendia i durant la discussió de l’estatut elaborat pel govern (no el de la Mancomunitat), el febrer de 1919. era l’únic diputat català a la comissió dictaminadora i, la Mancomunitat li demanà que presentés el seu document, ell però, va presentar una proposició personal que demanava l’autonomia pels municipis i postergava la de Catalunya. Això, va ser considerat una traïció per part del catalanistes, més quan el dinàstics havien votat a favor del mateix a l’assemblea de la Mancomunitat. 
La col•laboració entre totes les forces conservadores des dels regionalistes fins als partits monàrquics durant el període, 1919-1923, fou molt gairebé total. Eren els anys de la lluita social (Vaga de la Canadenca, 1919)de de la brutal repressió policial i militar i del pistolerisme.
El cop d’estat de Primo de Ribera dels 13 de setembre de 1923 va tenir el recolzament d’Alfons XIII, el suport de la UMN –Sala va ser present a Barcelona la nit del cop, igual que Joan Lligué membre de la Lliga. Puig i Cadafalch president de la Mancomunitat mostra la seva adhesió i de la institució que representava al cop d’estat. Malgrat el decret, del 18 de setembre, que prohibia el català als documents oficials i l’ús de la bandera catalana, el dia següent encara el Consell de la mancomunitat fa un document d’adhesió condicional. La justificació posterior del president va ser bàsicament que sense el respecte a l’ordre establert que estava en perill imminent res es podia fer ni per la cultura ni per l’economia de Catalunya. La traïció des del punt de vista polític i històric, no es pas un fet excepcional, li va dir, a Josep Pla en una conversa durant la Dictadura. 

Els darrers mesos del 1923, el govern de Primo de Ribera, malgrat tot, semblava que no volia posar-se en contra el regionalistes conservadors conscient de la seva força i del suport que tenien a la societat catalana. Finalment, després de destituir a tots els diputats provincials i anomenar-ne de nous, va ser proclamar, el gener de 1924, Alfons Sala com a nou president de La Mancomunitat. En els seu discurs d’elecció va manifesta que ell va defensar la creació de la Mancomunitat de Catalunya i que actuaria amb moderació. L’objectiu seria aconseguir fer-se amb l’electorat no catalanista i, fins i tots del regionalista conservador i antirepublicà. La seva política tenia com a objectiu treure de les institucions publiques amb influència social i cultural als regionalistes de la Lliga. L’estat espanyol conscient de que la pervivència de que la institució, podia servir en el futur amb nous administradors per a utilitzar-la com a embrió de la voluntat autonomista catalana, va optar per dissoldre-la. El ressentiment de Catalunya era evident, com va explicar José Calvo Sotelo a Terrassa en un míting, explicant que ell s’havia oposat ala dissolució. Però de fet el seu Estatut Provincial promulgat el el 20 de març de 1925, era el que s’havia de utilitzar per dissoldre-la. Sala, després d’haver estat triat president de la diputació de Barcelona i de la Comissió Gestora del Serveis Coordinats de les quatre diputacions provincials, va veure com els seu col•laboradors ere vetats, pel General Barrera veritable home fort a Catalunya. La seva renuncia, el 25 de març de 1925, va posar punt i final de la Mancomunitat de Catalunya. El rei l’anomenaria posteriorment Comte d’Egara (1926) i el dictador, membre de l’Assemblea Nacional Consultiva (1927).

Terrassa va viure un gran canvi amb la Mancomunitat de Catalunya

La posició de l’ajuntament de Terrassa davant de la Mancomunitat de Catalunya reflecteix els canvis en el poder municipal i en la posició política dels diferents partits i organitzacions. Així, Alfonso Sala i els alcaldes salistes (Josep Garcia i Humet i Josep Ullés i Jover) vaN ser favorables a la institució fins 1917. Un any després, el salisme, perdrà l’alcaldia a mans dels catalanistes (amb el suport dels republicans), representats per Emili Soler i Anglada de l’Associació Nacionalista (1918-1922). L’aliança d’aquests amb els republicans es consolidarà i, entre 1922-1923, serà alcalde, Pere Salom i Morera, el suport d’aquest a la institució va ser total.

L’ajuntament salista presidit per l’alcalde Garcia i Humet, va felicitar a Alfons Sala (5 de juliol de 1912) per la seva tasca en favor del Projecte de Mancomunitat de Catalunya. I de nou, ara amb, Josep Ullés (22 d’octubre de 1913), acorda per unanimitat (salistes, republicans, radicals i sindicalistes) adherir-se al projecte de mancomunitats, organitzant el dia 24, una nodrida manifestació que acompanyà a l’estació, els representats de Terrassa a l’assemblea pro Mancomunitat. Finalment, el 8 de maig de 1914, un mes després de constituïda!, no dubtarà en demanar a la institució, el que la ciutat necessitava, que era el que aquesta volia oferir a tos els ajuntaments de Catalunya.


El que demanava l’informe municipal era:

-Enllaços de carreteres: El de la Carretera de Castellar amb la de Montcada perllongant el Passeig 22 de juliol; el de la Carretera de Castellar i la de Rubí, pel sud i la construcció del camí veïnal entre Rubí, Ullastrell i Viladecavalls.


-Regulació de les rieres de la ciutat: A l’entrecreuament entre la Riera de les Arenes i la carretera de Castellar i el desviament de la Riera de Palau per poneta.


-Recuperació del patrimoni cultural: Restauració del conjunt de les esglésies de Sant Pere.

-Millora de les comunicacions telefòniques: creant un enllaç entre tots els pobles del districte.

-Investigació agrària: Assaig de mètodes anti-calamarsa.


La relació de la ciutat amb la Mancomunitat va ser molt important, així, Josep Puig i Cadafalch va ser nomenat director de les excavacions de les Esglésies de Sant Pere (1 de desembre de 1917), quan ja era president de la Mancomunitat de Catalunya, per la mort, l’agost, del seu primer president, Enric Prat de la Riba. El seu treball va ser fonamental pel reconeixement del valor històric del conjunt i per l'elaboració i execució de diversos projectes de restauració.


La Biblioteca Popular de Terrassa, iniciarà el seu procés de creació, gràcies a l’impuls del terrassenc, Joan Vallès i Pujals, President de la Diputació de Barcelona i conseller de la Mancomunitat (febrer de 1919), les sobres començaren el setembre de 1920. Aquest donarà, el 14 de febrer de 1919, suport l’alcalde nacionalista, Emili Soler, quan l’ajuntament, per unanimitat, va reprovar l’actuació del diputat del districte Sala, acusant-lo d’actuar contra els interessos municipals i autonòmics; fet que va significar que els regidor saliste abandonessin el consistori. La instal·lació d’un camp d’experimentació agrícola a Can Guitar era altres del projectes dels ajuntaments de l’aliança entre nacionalistes i republicans (febrer 1920). El mes següent, el Banc de Terrassa fou nomenat banquer de la Mancomunitat (salvat de la fallida per la intervenció de Francesc Cambó i Alfons Sala).


Aquell mateix any, al mes de juny, els salistes, ara sota les sigles de UMN, voten a l’ajuntament en contra d'una proposició en defensa de la Mancomunitat. El pensionistes del municipis reberen, un ral diari, per un acord del consell de la Mancomunitat (1920). El nou ajuntament era presidit per un nacionalista més progressista, Pere Salom i Morera (1922-1923) aprovà per majoria, una proposta, reivindicant el dret de Catalunya a governar-se, com a condició prèvia a federar-se amb els altres pobles ibèrics.


La dictadura de Primo de Ribera portarà a la presidència de la Mancomunitat de Catalunya a Alfons Sala (6 de febrer de 1924) i el Consell, fins i tot, és reunirà a la seva finca de ca n’Amat, igual que feia amb el seu amic, Alfons XIII. Aquestes eren les pràctiques del socials de caciquisme. A Terrassa, la reacció fou molt dura entre catalanistes i republicans, a tall d’exemple aquests versos satírics: "El fals Judes de Keirat fou fill de mala raça, Li ha sortit competidor. És un traïdor de Terrassa".

La transició i la democràcia a Terrassa

La transició a Terrassa, com varem escriure a Combat per la llibertat, es desenvolupar entre la il·lusió i el desencís. Il·lusió per poder construir un nou món just i lliure, un cop derrotada la dictadura i, desencís per no poder fer-ho realitat malgrat les lluites i esforços de milers de persones durant el franquisme i la transició. Persones que no podem oblidar que patiren la repressió de la dictadura, en forma d’acomiadaments, detencions, tortures, presó, exili o mort.

La nostra, “Terrassa, la Roja”, que va donar testimoni de la voluntat d’un poble per bastir un nou món anirà desapareixent de l’imaginari col·lectiu i, només restarà en el cor de la minoria que lluità durant gairebé quaranta anys per trencar amb la vella ciutat burgesa i capitalista i construir-ne una popular, socialitzant i democràtica.

La Terrassa de la transició i dels primers anys de democràcia estarà marcada per una intensa lluita pels drets socials i nacionals, encapçalada per les CCOO  i sota la direcció del PSUC; pel treball unitari de les forces democràtiques antifranquistes, mitjançant els organismes unitaris; per una forta crisi econòmica, d’origen internacional però que afecta especialment a la industria (tèxtil); pel pas de la dictadura a la democràcia i per la desfeta del partit antifranquista per antonomàsia: el PSUC.  

La crisi econòmica terrassenca va deixar a milers de persones sense feina i sense il·lusions. La democràcia naixent no va poder millorar les condicions de vida de les classes populars de la ciutat, sinó tot el contrari: atur, manca d’habitatges, deficients serveis educatius o sanitaris va ser el llegat que la dictadura franquista va deixar.

La crisi econòmica és l’element fonamental que ens ajuda a entendre aquella Terrassa dels anys setanta i principis dels vuitanta. Però també la situació generada posteriorment. La recessió va afectar tot el teixit industrial de la ciutat, i va trencar amb uns anys de creixement caracteritzats per un model de producció que es sustentava en una utilització extensiva de la mà d’obra. Sens dubte, en aquesta crisi –amb un enfonsament particular del tèxtil– que expressa la fi d’un cicle econòmic, hi van incidir factors molt diversos com el preu de l’energia, l’esgotament del mercat interior, una estructura industrial inconsistent, l’augment del preu del petroli (1973) o la incertesa sobre l’evolució política i social del país. Però al costat d’aquests condicionaments externs, que expliquen una recessió econòmica tan considerable, segurament també hi hauríem d’afegir la deserció de molts dirigents empresarials, i una manca de relleu generacional en les tradicionals famílies industrials que no estaven disposades a continuar les activitats manufactureres típiques de l’economia terrassenca.

La immigració va ser el motor històric del creixement terrassenc i es la que va permetre l’augment continuat de la població activa que arribà a 63.852 l’any 1975. Però la recessió econòmica no es podia amagar i, així, el percentatge de persones amb feina va anar reduint-se, passant del 47,23% l’any 1970, al 39,64% del 1975 i al 37,2% el 1981. La crisi econòmica al final de la dictadura era evident, el mes de desembre de 1975 a Terrassa hi havia 3.222 persones a l’atur es a dir el 5,51%. Els anys següents encara van ser pitjors, i entre el 1975 i el 1981 el nombre de persones en atur no va deixar de créixer situant-se la taxa d’atur per sobre del 20%, en concret, el 1983 va ser del 25,7%. I el que es més greu, les persones que rebien ajudes per part de l’Estat a fi de pal·liar la seva situació d’atur va passar del 52,5% el 1980 a només el 26,4 el 1983.

Conseqüentment les condicions de vida dels i les treballadores empitjoraren, produint-se alhora una forta reducció de l’afiliació sindical. L’any 1978, CCOO tenia uns 135.000 afiliats, 68.000 el 1980 i no eren més de 23.000 el 1984. El sindicat de les CCOO que va ser el nucli dur i cor de la lluita antifranquista a Terrassa va esdevenir una ombra d’allò que havia estat, cal però no oblidar i reconèixer que la seva tasca en favor del drets dels treballadors, de la democràcia i d’una societat justa va ser fonamental perquè el regim no es pogués perpetuar i que la sortida que aquet podria haver desitjat no fos possible. Les vagues del final de la dictadura i dels primers anys de la transició aplegaren a Terrassa, malgrat la repressió a milers de persones (algunes de més de 20.000) i aquest efecte dissuasiu va garantir la inviabilitat del regim franquista malgrat no haver estat possible una ruptura democràtica profunda. 

La ciutat treballadora i combativa per excel·lència de la Catalunya antifranquista no va decebre i va deixar a les forces politiques hereves de la dictadura en la marginalitat absoluta, donat un triomf aclaparador a les forces netament democràtiques, en especial als comunistes del PSUC i al socialistes del PSC. Cal però recordà que al costat d’aquestes dades engrescadores apareixerà una nova realitat política: l’abstenció. Així, si a les primeres eleccions legislatives (1977) no van votar el 17,7% del electors, a les primeres municipals (1979) no ho va fer el 35,5 %. El desencís era evident sobretot entre les classes populars. No només es produirà l’abandó de les lluites laborals sinó també les de caire social i cultural. El moviment veïnal és l’exemple més clar ja que bona part dels seus dirigents s’incorporen a la política municipal i altres el deixen en considerar-lo superat per la nova forma de representació que són els ajuntaments democràtics.

Els fets evidents són que durant la transició passem de la preponderància, durant els anys seixanta i setanta, d’un moviment obrer (Comissions Obreres) com a nucli fonamental de la resistència antifranquista i depenent de les orientacions de les organitzacions comunistes (PCE o PSUC) a un altre de treball unitari on els canvis de posició dels partits polítics majoritaris de l’esquerra antifranquista (PSOE i PCE) van ser el resultat de la realitat existent i el reconeixement que per a ells i bona part de les seves bases militants i electorals que la sortida democràtica formal era suficient i que no calia res més que llibertat, amnistia i Estatut d’autonomia, com va quedar demostrat a gairebé tot l’Estat espanyol (excepte el País Basc) o a la nostra ciutat amb l’aprovació majoritària de la Reforma Política (1976) i la Constitució (1978). Malgrat les propostes d’abstenció o fins i tot boicot. El cicle de la transició estava definitivament tancat.
Les mobilitzacions obreres i populars a la nostra ciutat pels drets socials i laborals per l’estatut o per l’amnistia, juntament amb les produïdes a altres grans ciutats de l’estat van donar certa força als negociadors antifranquistes la qual cosa no va ser suficient per provocar la ruptura amb la dictadura i el seu hereus. Un cop més la realitat va fer-se evident i, si els partits van actuar amb la voluntat de defensar el pacte enfront de la ruptura, els resultats electorals de les eleccions de 1977 i 1979, els van donar la raó. Va ser el punt i final al procés de transició i el reforçament de la transacció (o pacte); només en alguns llocs les lluites socials i polítiques no controlades pels aparells de CCOO i PCE-PSUC es van estendre durant alguns anys més.

Els darrers anys de la dictadura, la lluita aferrissada de les classes populars terrassenques va ser capaç encabir, sumar i engrescar a molts sectors socials, politics, econòmics i a les seves organitzacions. Així la política unitària portada a terme pel PSUC va permetre la creació de l’Assemblea Democràtica de Terrassa (1971) on estaven representat totes les organitzacions democràtiques antifranquistes. Posteriorment un cop assolida la democràcia formal després de les eleccions legislatives de 1977, es creà un organisme unitari de lluita contra la crisi: la Carta de Terrassa impulsada pels sindicat –especialment CCOO- i els partits politics i, a la que es sumaren empresaris i finalment l’ajuntament franquista. Era la Terrassa del consens i el pacte que substituïa a la combativa. En aquestes primeres reunions no va faltar cap sindicat, partit o associació. De tota manera la resposta de les classes populars davant la recessió, va ser d’una banda l’adaptació, és a dir, incorporar-se a l’economia submergida o retornar vers els llocs d’origen; altra treballar en condicions cada cop més injustes i per últim, una minoria, va optar per organitzar-se al marge de les grans forces politiques i sindicals. Així apareixerien les lluites autònomes de la classe obrera terrassenca, lluites al voltant de la situació d’atur de molts obrers industrials que havien combatut durament contra el franquisme al si de diferents organitzacions sindicals i que en iniciar-se la transició es trobaren sense feina o un lloc per viure, i sense cap expectativa de transformació social en benefici de la classe treballadora. A Terrassa l’organisme unitari i assembleari aparegut va ser la Asamblea de Parados i la Asociación de Trabajadores por una Vivenda Digna. Aquestes organitzacions s’enfrontaren a les posicions dels sindicats majoritaris (CCOO) i realitzaren tot un conjunt de protestes i accions de nou tipus i molt espectaculars (ocupació d’habitatges, aprovisionament d’aliments als grans centres comercials, ocupació de l’ajuntament, tancaments, vagues de fam i acampades en el centre de la ciutat,...) que finalitzaren en acabar la dècada dels setanta.

El triomf electoral de la UCD (reformistes franquistes) a les dues eleccions generals (1977 i 1979), i la conversió del PSOE en el partit més important de la vida política nacional malgrat ser absolutament minoritari durant els anys de les fortes lluites obreres va ser el principi de la fi del PCE-PSUC que va quedar reduït a la mínima expressió, ja que tots els anys de lluita no van ser recompensats amb uns bons resultats electorals. El PCE-PSUC va obtenir, el 1977, un 9,3 % dels vots a tot Espanya i un 18,3 % a Catalunya. La desfeta posterior va ser gairebé total, i en les eleccions del 1982 només va obtenir el 4% a Espanya i el 4,6 a Catalunya. El desencís d’una part de la militància del PSUC va significar –juntament amb altres situacions com la forta embranzida del projecte socialista (vot útil)– la desfeta d’aquest partit durant molts anys, tant a Espanya com a Catalunya i a Terrassa. La crisi va ser el resulta de dues formes de veure el partir i la lluita pel socialisme: una netament reformista oberta i moderna i altre més ortodoxa i lligada als principis històrics del marxisme. El resultat a la nostra ciutat va ser l’arribada al poder dels socialistes de la mà de Manuel Royes (PSC), que guanyar les primeres eleccions municipals (1979) per un marge molt petit de vots. Després d’haver estat el partit més votat i el que més patir i lluitar per tal de destruir la dictadura franquista.

La cultura de la transició reflectir la realitat d’aquells anys d’il·lusió i d’activisme i voluntarisme que donar origen a tot un conjunt de grups activitats i moviments que s’afegien als existent i que radicalitzaven les seves propostes culturals i que tenien la voluntat de fer arribar a la ciutadania i, en especial al joves la cultura critica del moment (encara recordem el cicle de cinema per alumnes de BUP, amb pel·lícules com Galileo Galilei o Temps moderns organitzats per pedagogia de l’espectacle. El final del procés seran els anys del desencant per molts dels activistes que veiem com les institucions tendien a fer una utilització interessada de la cultura i, no només l’administració publica (ajuntament) sinó també privades com en el nostre cas, la Caixa de Terrassa. Intervenir en el món cultural donava prestigi, modernitat i progrés però la realitat era que la cultura s’anava allunyant del seu origen popular i es convertia en un altre element d’inversió econòmica i d’imatge corporativa.

La crisi econòmica va fer estralls en les activitats culturals, així en finalitza la transició desapareixerien: el Cine-Club, la Jazz Cava o el Retaule Artístic de Terrassa. De tota manera la ciutat va saber mantenir aquestes activitats amb noves propostes organitzatives fins als nostres dies.

Com a conclusió, podem dir que els moviments socials antifranquistes, malgrat que no van poder destruir la dictadura, van ser un element cabdal per entendre el resultat de la transició. La sortida democràtica formal homologable amb la resta dels països europeus no tenia per què ser el punt d’arribada de la transició, i el resultat podia haver estat un altre, més progressista o més conservador. I si el final va ser el que tots coneixem va ser gràcies a l’acció dels antifranquistes, bàsicament el moviment obrer i, evidentment, si no va arribar més lluny pel que fa a l’organització política de l’Estat (república) o des del punt de vista social i econòmic va ser per la seva pròpia debilitat.

.